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Autor de la Foto: cedida
Título/Pie de foto: Don Gastón recibió la campana de regalo el 2008.
Gastón Amenábar la recibió de los alumnos y docentes cuando jubiló hace seis años
Lo declararon hijo ilustre, le regalaron una campana y lo acusaron de hurto.
Valentina Espejo
Gastón Amenábar (71) es un profesor jubilado que vive en la comuna de Hijuelas, Región de Valparaíso. También es hijo ilustre, por trabajar 46 años de su vida como docente.
Fue director del liceo Luis Laborda por 21 años. Por eso, cuando se retiró el 2008, los apoderados, profesores y ex alumnos hicieron un acto donde lo despidieron con un regalo simbólico: la campana de bronce, esa que él mismo había tocado por tantos años y que había sido reemplazada por un timbre.
Esa es la parte bonita de la historia, que da un giro drástico el 31 de diciembre pasado. Don Gastón recibió una llamada desde el municipio. Le informaron que si no devolvía la campana ese mismo día, antes de las 16 horas, lo demandarían por hurto.
«Al principio creí que era una chacota. Cuando regresé supe que la Policía de Investigaciones había ido a mi casa. Ahí me asusté y fui a devolver la campana. Incluso llevé el galvano que me dieron el 2008, cuando la misma alcaldesa me declaró hijo ilustre de la comuna», cuenta don Gastón.
La alcaldesa de Hijuelas, Verónica Rossat, reclama que la campana es propiedad del municipio.
«Es un bien público, no se puede regalar», dice.
-Pero, alcaldesa, esto ocurrió hace seis años.
-Yo supe recién el 31 de diciembre de 2014. Un concejal se acordó de la histórica campana.
«Hice lo que tenía que hacer. Cada vez que alguien se lleve un bien municipal, debo hacer la denuncia dentro de las 24 horas que se conoce el hecho», ratifica.


