En La casa por la ventana el cubano y Katty Kowaleczko nos internan en comilonas, graduaciones y fiestas costumbristas.
Yo grabo, tú grabas, él graba.- «La casa por la ventana» (Canal 13, lunes a las 22.30 horas) es otro de los docurrealities de Canal 13, formato que le ha dado más satisfacciones que dolores de cabeza a esa estación. «Nadie está libre», «Cásate conmigo» y «Santiago no es Chile» son tres bonitos ejemplos.
Falcón, pura risa.- «Siempre hay motivos para celebrar» es el eslogan del proyecto y aquello resulta una ironía extrema para uno de sus conductores, Juan Falcón. Ya se habrá enterado de que el actor se ha visto envuelto en un feo escandalillo doméstico con su novia uruguaya. O ex novia. Por eso, aproveche de verlo acá gozando con cada fiestoca que cubre. Por estos días no lo hace reír ni Kramer.
Contenta estoy cantando.- Si para las mujeres la sensualidad corre por cuenta del amigo íntimo de Cari Bastías (¿se acuerda cuando se agarraron en un cásting de «Amor ciego II»?) para los varones las hormonas tienen su cajita feliz con Katty Kowaleczko. Este lunes apareció con el cuerpo pintado y un atuendo pascuense en medio de un carnaval isleño. Para qué le cuento cómo bailaba. Si lo hace todo bien esta mujer.
Parrandea conmigo.- Hasta la fecha se han mostrado en «La casa por al ventana» la graduación de unas lolas que llegaron a la celebración en una limusina, los 46 años del club de fútbol amateur Unión Lo Ruiz y la prueba en Rapa Nui que enfrentó a dos clanes para coronar a una de las suyas como reina. Varios pasajes me recordaron el contagioso y adictivo estrés de «Cásate conmigo», cuando los preparativos para la festividad respectiva tropezaban con algún percance o imponderable que amenazaba con arruinarlo todo.
Al borde del patatús.- Como en todo docurreality bien hecho, la columna vertebral del asunto son las anécdotas espolvoreadas con pericia por la edición para no saturar. Rescato dos de Kathy: en «Todo por la pelota», cuando se repartían chuletas y palmazos a destajo los futbolistas de barrio, la cara de horror que puso ella al notar que los demás espectadores del partido tomaban con tanta naturalidad la gresca. Y cuando en Isla de Pascua, en pleno carnaval, una mujer le informa: «Y ahora nos vamos al punteo». Se le fue yendo la palidez a Kathy cuando le aclaró que se refería a la puntuación que el jurado le daría a los trajes del desfile.


