Daniel Cárcamo, contador auditor de la Universidad de Valparaíso y magíster en finanzas de la Universidad Andrés Bello, explica los principales factores que influyen en el proceso de valoración de un jugador. El creador de «Fútbol y finanzas» en Instagram y X identifica seis características: participación en torneos internacionales, edad, posición, titularidad, goles y Selección nacional.

Torneos internacionales: «Una de las cosas que más influye son los campeonatos extranjeros. La Copa Libertadores es la variable más relevante para cambiar los valores. Y los que más cambian de valor son los jugadores jóvenes, que se pueden vender. Para Arturo Vidal, por ejemplo, llegar a cuartos de final de la Libertadores no representa un mayor cambio, pero para Cepeda o Vicente Pizarro puede afectar su valorización. Se le puede ver en una situación más estresante y por ende, si rinde, eso te indica que el jugador tiene capacidad de seguir creciendo profesionalmente en términos del nivel de exigencia, porque no es lo mismo, por ejemplo, en el caso de Lucas Cepeda, jugar por Wanderers a hacerlo en Colo Colo, donde disputó Copa Libertadores».
Edad: «La edad es relevante porque te permite hacer negocios futuros o prolongar la permanencia en el club. Y puede mejorar. En un año, por ejemplo, un lateral izquierdo seguramente será mejor por la experiencia ganada. Si compras un jugador de 30 años la probabilidad de que lo vendas es prácticamente nula. En cambio, con uno de 20 años la probabilidad es alta. La edad es muy relevante porque el cabro mejora y además se puede vender».
Selección: «La Selección es vitrina. Un jugador conocido vale mucho más que uno desconocido. Eso es una cuestión evidente, por marketing y valorización futura del jugador. Puede ser bueno pero, si no lo llaman nunca a la Selección, es distinto porque eso implica vitrina, experiencia, roce internacional y verlo en un ambiente futbolístico más hostil».
Titularidad: «Eso implica que está adquiriendo experiencia y está bien físicamente. Un jugador que no juega es muy distinto a uno que juega, aunque sea bien ridículo decirlo. No nos olvidemos que toda esta cuestión es un negocio. Si un jugador está parado seis meses, claramente no es muy atractivo, no sirve».
Posición: «El puesto es clave. Un arquero bueno de 25 años no vale lo mismo que un delantero bueno de 25 años. Goles son amores. Si tienes un mediocampista goleador es distinto a tener un número 10 que no haga goles ¿Por qué? Porque de eso se trata el juego. Muchas veces no es necesario que el jugador sea bueno técnicamente porque, si hace muchos goles, igual se valoriza. Si comparamos al Pato Yáñez con otro jugador que hacía más goles, como el Hueso Basay, quizás Yáñez era mejor que Basay, pero Basay hacía goles y Yáñez no. Independientemente de que los dos tuvieron una gran carrera, los goles son muy determinantes. Un jugador entre más cerca esté del arco será más atractivo.
¿Cuáles son los montos que se manejan en Chile anualmente?: «Localmente es muy difícil que un jugador valga más de 500.000 dólares, y si lo vale, los únicos que lo pueden comprar son Colo Colo, Universidad de Chile y Universidad Católica. Es como un piso medio sicológico dentro de la liga local. Luciano Cabral valía súper poco cuando llegó al equipo, valía nada, prácticamente. Porque nadie tenía confianza en él y venía sin fútbol. ¿Y qué pasó? Se fue a México por más de un millón y medio de dólares, pero esos casos son contados con los dedos de la mano, de una mano».