Científicos del CEFAA mantienen un colosal archivo de situaciones sin explicación
Comité que reúne a miembros de las Fuerzas Armadas y académicos no ha podido encontrarle explicación a por lo menos seis fenómenos aéreos.
El general en retiro Ricardo Bermúdez abre su notebook y antes de revelar su fantástica base de datos aclara que no cree en los extraterrestres, ni mucho menos que están a un tris de invadirnos por lo mal que nos hemos portado con la Tierra. Sí que cree a pie juntillas, y esto puede sonar a contradicción, en los Ovnis. «El fenómeno Ovni es real, no sabemos qué son ni de dónde vienen, pero son fenómenos que suceden en el espacio aéreo, tanto controlado como no controlado», dice.
Luego acciona el mouse y se escucha la grabación de un aparato de radio. Es de 1978 en el aeródromo de Tobalaba. El que habla es un radiocontrolador: «En dirección a cordillera, un aparato redondo que brilla con el sol se desplaza lento hacia el norte. Ahora está desplazándose hacia el sur en círculos. Comienza a ascender, aumenta de velocidad. No es ni un avión ni un planeador porque desarrolló velocidades muy rápidas. Ahora se está posando sobre una loma».
De pronto, el arsenal de historias de Bermúdez pega un salto y llega al 3 de marzo del 2011 . El piloto de un avión de la aerolínea DAP, que viaja de Punta Arenas a Porvenir, comenta lo siguiente: «Informamos de tránsito desconocido evolucionando en el sector intermedio de Porvenir a Punta Arenas. Altitud desconocida y desplazamiento lento y errático. Hace 20 minutos que observo objeto desconocido».
«La importancia de este testimonio», dice Bermúdez, «es que también fue detectado por el radar».
Quizás sea el momento de aclarar que Ricardo Bermúdez es el director del CEFAA, el Comité de Estudios de Fenómenos Aéreos Anómalos, dependiente de la Dirección General de Aeronáutica Civil. Funcionó desde 1997 hasta el 2003 y tras un receso volvió a operar de lleno en enero del año pasado. Su misión es investigar científicamente hechos espaciales anómalos «para prevenir accidentes». A la mayoría de los episodios investigados se les encuentra una explicación. A los que no, se les denomina Ovni.
10 de diciembre de 2010 . Dos vuelos de Lan que viajan de Buenos Aires a Santiago detectan lo mismo. Un piloto dice por radio: «Informamos hace como un minuto una fuerte luz, bastante intensa y con alejamiento bastante rápido con rumbo Oeste (hacia el mar)». El piloto del segundo avión dice que ve la misma luz brillante, pero en dirección Este, para luego virar abruptamente hacia el norte y desaparecer.
«Trabajamos con testimonios de pilotos civiles y militares, pero también con fotos. Hay tres que son muy importantes.
Noviembre del 2009 , aeródromo de Tuqui, Ovalle. Se fotografía un avión de aeromodelismo junto a un objeto extraño. «Lo examinó el Narcap, el símil nuestro en EE.UU., y concluyó que no era una foto trucada y que había un objeto real».
Diciembre de 2000 , base aérea de Colina. Un Ovni se cuela en la ceremonia de graduación de conscriptos. La dimensión del objeto se calcula en 30 metros. No hay certeza de su naturaleza.
«Y el 14 de febrero de 2010 , en el embalse del Yeso, se fotografió lo que parece el reflejo del sol en una nube. Pero el Narcap, en un informe de 30 páginas, concluyó que tenía luz propia y que había un objeto entremedio», cuenta Bermúdez.
39 Casos ha investigado desde el año pasado el CEFAA, 12 de los cuales son Ovnis.


