Para poner fin a la querella que interpuso la parlamentaria y pareja de Jorge Valdivia contra la panelista
Mientras el acuerdo reparatorio no se incumpla, la causa se encuentra suspendida por dos años. Se sobresee (cierra) si durante dos años Daniela cumple y no se refiere a la diputada, explicó el abogado penalista Nicolás Silva.
Así terminó la jornada tras la audiencia en el Cuarto Juzgado de Garantía de Santiago, presidida por la jueza María Carolina Herrera, quien resolvió que la exesposa de Jorge Valdivia, por el plazo de dos años, «no se referirá bajo ningún término» a la diputada (actual pareja del exvolante de la Roja) «en ningún medio de comunicación social, ni redes sociales». El acta agrega que «al término del plazo, cualquier interviniente podrá solicitar el sobreseimiento definitivo de esta causa».
Puro cariño
La jornada comenzó con la llegada de Maite Orsini y de Jorge Valdivia, de la mano, mostrando el cariño que se tienen, antes de las 9 de la mañana. Él no escatimó abrazos y besos hacia ella. Un poco atrasada llegó Daniela Aránguiz, sola, de lentes oscuros, vestida de negro y blanco, y tacones muy altos.
El juicio simplificado estaba previsto para durar dos días, donde iban a declarar Aránguiz, Orsini, y como testigos de la parlamentaria iba Valdivia, la madre del exfutbolista, y una colaboradora de la diputada del Frente Amplio. Por parte del rostro televisivo declararían su hija, una amiga y el periodista Manu González. El origen de la querella por injurias y calumnias fue por la publicación en redes sociales que hizo la conductora de TV de fotografías de ropa interior de la diputada, y por acusarla de agredir a sus hijos.
Acuerdo en privado
Durante la audiencia, que transcurrió sin prensa, sin cámaras, la magistrada intentó que Aránguiz ofreciera disculpas públicas a la diputada y que aceptara no referirse a ella públicamente durante un año, pero la panelista no quiso disculparse. La otra salida alternativa era extender la prohibición de no mencionar a Orsini por dos años, aunque sin las disculpas, lo que fue finalmente acordado. Esta solución hace recordar el término «italiano silenzio stampa», usado cuando alguien evita hacer declaraciones a la prensa.
«Nunca me arrepiento»
«¿De tu boca no puede salir el nombre de Maite Orsini?», le consultaron a la panelista afuera del tribunal, a lo que respondió: «O sea, personalmente», pero aclaró: «No me interesa referirme a ella y ojalá ella tampoco se refiera a mi».
A su vez, Maite Orsini sostuvo: «Yo jamás estaría por coartar la libertad de expresión de las personas a través de una ley que prohíba, por ejemplo, hacer comentarios negativos sobre la vida pública de una persona, el problema es cuando se comete un delito de injurias que está protegido por nuestra legislación».
«En un asado»
¿Qué significa que Aránguiz no se pueda referir a Orsini «bajo ningún término»? ¿No puede hablar de su labor parlamentaria? El abogado penalista Nicolás Silva explica: «Solo en privado, es decir en reuniones con amigos, en un asado en su casa, en conversaciones con su abogado, pero no es redes sociales ni en medios de comunicación», y agrega: «Mientras el acuerdo reparatorio no se incumpla, la causa se encuentra suspendida por dos años. Se sobresee (cierra) si durante dos años Daniela cumple y no se refiere a la diputada».
El defensor de Aránguiz agregó: «Depurando el tema, le dije a Daniela que ni se metiera, que no hablara de Maite para nada, que si es personal, que si es parlamentaria, al final es para confusiones, lo mejor es que no hable de Maite».
Orsini dijo que con el acuerdo podrá vivir tranquila por un tiempo: «Si bien no se repara el daño que ya está hecho, esto me da, al menos, dos años de paz. El objetivo que yo perseguía cuando presenté esta querella era detener una situación sistemática, que estaba dañando seriamente mi honra, mi salud, mis relaciones familiares, laborales».
La exesposa de Valdivia, por su parte, declaró: «Nunca me arrepiento y nunca voy a pedir disculpas de algo que hago por un hecho puntual, siempre me tiran la primera piedra para que yo pueda responder».
Los letrados tuvieron visiones contrapuestas. Daniel Jorge, el abogado de la diputada dijo que «la imputada no quiso ir a juicio oral, teniendo en consideración la gran cantidad de pruebas que teníamos en contra de ella para probar el delito». Por su parte Claudio Rojas, defensor de Aránguiz, declaró: «Estábamos listos para ir al juicio, pero ante la posibilidad de terminar esta causa sin pedir disculpas, lógicamente se nos hace muy atractivo».
Quedará en el misterio si las protagonistas del encuentro judicial se miraron directamente durante la restringida audiencia. Al menos, mientras estuvieron en la explanada del Centro de Justicia no se les vio cruzar mirada.


