Es una ola de cariño, comenta Gonzalo Espinoza del podcast El animé triunfó
Las ilustraciones nacen de la similitud en la ropa de Tulio Triviño y uno de los personajes de Jujutsu Kaisen, la misma serie que dejó una animita en el Metro.
Esta semana, en redes sociales se han hecho virales cientos de dibujos de los personajes de 31 minutos al estilo de animación japonesa, después del comentario en X de una ilustradora argentina (disponible en https://goo.su/v82sZLt) quién hizo una particular conexión entre las vestimentas de los personajes Tulio Triviño y Kento Nanami, del manga y anime Jujutsu Kaisen ( Guerra de hechicería , en español), la misma historia que hizo que cientos de fans chilenos conmemoraran la muerte de uno de sus personajes con una animita en la estación de Metro Universidad de Chile, en septiembre del año pasado.«La corbata de Tulio (en la imagen) es amarilla y tiene pintas negras, también la camisa es igual a la de Nanami, que es como la representación de un hombre de negocios japonés. Un usuario en Twitter se dio cuenta de esto y la gente comenzó a compartirlo y varios ilustradores hicieron sus versiones mezclando las series», comenta Gonzalo Espinoza (33), uno de los fundadores de la comunidad especializada detrás del podcast ‘El animé triunfó' (@elanimetriunfó en redes sociales).
«Ver a los personajes que uno veía en la tele, caracterizados como la serie de animé del momento y que tiene un récord Guiness de popularidad, ha generado mucha felicidad en internet. Muchos comentarios decían que ojalá le llegara el viral a su autor, Gege Akutami; esto ha generado un sentimiento de orgullo nacional. Esto ha crecido mucho en plataformas como Wattpad, donde los usuarios generan y comparten nuevas narrativas. Al final, es una oleada de cariño», agrega Espinoza.
El docente y artista Eduardo Elgueta (47) (@elgatoyunpajaro en Instagram), que dicta la cátedra Animé: Conceptos y estética de la animación japonesa en la Universidad Católica, comenta que «más allá de sus ropajes de hombre serio, hay un alcance de colores que nos atrae y hace una conexión entre los personajes. Además que indudablemente 31 Minutos tiene mucha fuerza en Latinoamérica, lo que ronda la serie suele ser explosivo y fuente de inspiración, tiene mucho de las cosas que nos unen».
Mientras que respecto al animé, agrega que parecen sorpresivas las manifestaciones como esta o la de la animita en el metro, pero que «los que estamos rondando los 50's, han y hemos vivido con este tipo de animación desde Pipiripao, donde se les llamaba monos chinos al desconocerse su origen japonés, pero se reconocían los caracteres orientales».
«Entonces, hay jóvenes de 25 años que han crecido con la aprobación de sus padres para ver estas series. Esto se nota mucho en la influencia del animé en la ilustración chilena, que ha ido tomando elementos como los ojos grandes, tipo de rostro y cuerpos, acercándolos cada vez más a un estilo nacional», reflexiona.


