Misterioso dedo votó por parlamentario ausente
María Antonieta Saa descubrió la anomalía y hubo que repetir votación.
Es un día normal en un Congreso normal. Diputados revisan Facebook, otros conversan, uno habla, nadie escucha. Hasta que se decide votar un proyecto y los presentes proceden, pues, a sufragar, a acometer el democrático acto de entregar sus opiniones. El resultado es favorable: 59 votos a favor, 1 en contra. Entonces la diputada PPD María Antonieta Saa prende su micrófono y dice: «Presidente, el diputado Juan Lobos aparece votando y él no está en la sala». Silencio sepulcral. El presidente de la sesión es Iván Moreira.
Saa continúa: «Hay que repetir la votación, Lobos aparece votando en contra y no creo que él vote en contra de esta iniciativa», un proyecto de acuerdo sobre hospitales de campaña. Moreira queda estupefacto. «Hay que repetir la votación», atina a decir. Su colega UDI Juan Ulloa grita «¡qué notable, ése es presidente!», alabando la capacidad de mando de su amigo. A pesar de que pueda parecer chistoso, el suceso es francamente irregular y de hecho que alguien vote por un diputado ausente está prohibido. Por eso Saa reclama y reclama y Moreira se compunge y se compunge.
Entonces se vota de nuevo, esta vez aparecen 59 votos a favor y nadie en contra, Lobos o su fantasma o quien sea no aprieta el botón para votar y en las maravillosas pantallas LED de la Cámara baja queda claro que Lobos, esta vez, no participa en el proceso democrático. Hay risas, Ramón Farías tira una talla (dice que Lobos ahora votó a favor) y el asunto queda resuelto. ¿O no? Misterio sin resolver: ¿Quién votó en lugar de Lobos?


