Documentos desclasificados muestran relación entre Eric Swalwell y una agente Ministerio de Seguridad del Estado de China
Los documentos del FBI detallan encuentros íntimos entre ambos. En uno de ellos, ocurrido en el departamento de Swalwell en East Bay, California.
Hacia 2012, Eric Swalwell era un prometedor político demócrata de California. Joven, culto e impetuoso, poseía un atractivo político que lo llevó a sus 31 años a ganar un escaño en la Cámara de Representantes de Estados Unidos por el 15º distrito congresional de California. Durante la campaña había conocido a una bella y entusiasta ciudadana china que se ofreció para ayudarlo en lo que necesitara: ella se llamaba Christine Fang y ambos congeniaron rápidamente. Eric Swalwell no sabía que aquella mujer tan bella era una espía al servicio de los chinos.
«Pulgares oxidados»
Según documentos del FBI, que fueron desclasficados este lunes por el Grupo de Trabajo para la Transparencia Gubernamental de la Casa Blanca (https://s.lun.com/whi7wk), Fang era agente del Ministerio de Seguridad del Estado de China (también conocido como MSS o Guóanbù), el principal servicio de inteligencia civil y contrainteligencia de de ese país. Fang llegó a Estados Unidos como estudiante y participó intensamente en organizaciones políticas y comunitarias chino-estadounidenses de California. Su estrategia había sido acercarse a políticos locales con potencial de ascenso: concejales, alcaldes y congresistas y generar relaciones de confianza con ellos, según cuenta Axios. Además de Swalwell, también mantuvo contacto con el exalcalde de Fremont Bill Harrison y el exalcalde de San Francisco Ed Lee. Según un memorando del FBI de junio de 2013, Fang era identificada por los investigadores con el nombre en clave «Pulgares Oxidados» («Rusty Thumbs»).
Swalwell tomó posesión del cargo de congresista el 3 de enero de 2013. El joven congresista adquirió poder rápidamente en la Cámara de Representantes porque fue incluido en la estratégica comisión Permanente Selecta sobre Inteligencia, donde era presidente del subcomité de Modernización de Inteligencia y Preparación: muchos secretos de Estados Unidos pasaban por esa sala. En paralelo, la relación entre él y Fang se estrechó más allá de la amistad. A partir de entonces, ambos mantuvieron una comunicación frecuente mediante mensajes de texto y correo electrónico. La interacción entre los dos llegó a la físico. Los documentos del FBI detallan encuentros íntimos entre ambos. En uno de ellos, ocurrido en el departamento de Swalwell en East Bay, estado de California, los archivos dicen: «Una noche, FANG llegó tarde y empezó a golpear la puerta de SWALWELL». Y añade: «SWALWELL la dejó entrar y tuvieron relaciones sexuales. FANG se fue después de un par de horas», según publican varios medios norteamericanos, entre ellos «The New York Post».
El FBI seguía a Fang desde antes de la relación íntima entre ella y Swalwell. Ellos habían advertido incluso en 2012 las incosistencias en las que caía Christine en reuniones sociales, cuando le preguntaban sobre su vida anterior en China, principalmente sobre sus estudios y la profesión de sus padres. Los agentes federales detectaron la madre y el padre de Fang habían sido destacados funcionarios del Ministerio de Seguridad del Estado de China, el MSS. De hecho, fue una sorpredente casualidad para ellos encontrarse con lo que sucedía en la cama entre la espía china y el congresista demócrata. El FBI siguió con la investigación durante todo 2013, hasta que decidieron hacer una apuesta más fuerte. Intentarían reclutar a la espía china como agente doble.
Un agente encubierto del FBI exploró la posibilidad de reclutar a Fang, a finales de 2013. «Pulgares Oxidados (Christine Fang) le comentó que podría «utilizar su sexualidad con los políticos» si así lo deseaba, ya que era «joven y guapa», y añade: «Pulgares Oxidados explicó, además, que también tuvo la oportunidad de casarse con un hombre rico en Pekín, pero decidió no hacerlo porque quería labrarse su propio camino». Los agentes federales pensaron que podían convertir a Fang en una agente doble porque sus «motivaciones parecen centrarse en el dinero y el poder». Pero se dieron cuenta que exhibía «ciertos rasgos egocéntricos/narcisistas que podrían afectar su idoneidad como fuente». En marzo de 2014, los agentes concluyeron que no se podía confiar en que Fang proporcionara información fiable sobre China a cambio de dinero y cerraron el expediente de reclutamiento. Seis días después, el FBI abrió una investigación sobre Swalwell y la peligrosa relación que tenía con la agente china, cuenta «The New York Post».
La caída de Swalwell
En abril de 2015 los agentes del FBI, fueron por el congresista. Lo entrevistaron, le informaron quién era realmente la señorita Fang y le pidieron explicaciones. Eric Swalwell contó que no sabía el verdadero trabajo de Fang, pero admitió su relación íntima con la espía china; dijo que había tenido varios encuentros sexuales con ella, incluso en una ocasión bajo el efecto de una droga (un somnífero llamado Ambien), pero calificaba la relación de «casual». Finalmente, el congresista afirmó que no había entregado información estratégica ni secreta a Christine Fang. El FBI dejó hasta allí la investigación y quedó archivada. Pese al traspiés que le originó la espía china, historia que apareció en los medios de comunicación en 2020 (en Axios), el congresista Swalwell prosiguió con su carrera hasta que a comienzos de 2026 fue considerado como uno de los posibles candidatos a la gobernación de California por el partido demócrata. Sin embargo, en abril de este año, la vida de Eric Swalwell implosionó: una exempleada y otras tres mujeres lo acusaron de agresión sexual. Swalwell debió pedir disculpas, perdió su nominación a la gobernación de Californía y finalmente debió renunciar al Congreso.
¿Y Christine Fang? Cuando el FBI se comunicó con Swalwell, él decidió terminar con ella. Fang se dio cuenta que su misión en Estados Unidos había terminado y se esfumó. Era el año 2015. En marzo de 2024, el medio norteamericano «The Gateway Pundit» publicó una nota donde contaba Christine Fang se encontraba de regreso en China. Daba prueba de ello el posteo de Hu Xijin (https://s.lun.com/xcdu5h), un exeditor jefe del «Global Times» del Partido Comunista Chino, con una foto en un restaurante junto a la mismísima espía china, Christine Fang. Allí, ella dijo: «Simplemente, no quiero traicionar a mi patria. No quiero ser una espía estadounidense. Esa es mi máxima prioridad como persona».


