El Bombardero anunció en La Moneda su regreso a la Copa Davis
González estará en marzo defendiendo a Chile contra Israel por el Grupo Mundial.
Fernando González eligió el salón Toesca de La Moneda, el mismo lugar donde han jurado ministros de Estado, desde donde se asomaron el Papa Juan Pablo II y el Chino Ríos a la Plaza de la Constitución e, incluso, donde la Presidenta Michelle Bachelet le declaró la guerra a la temida gripe AH1N1, para anunciar que volverá a jugar en el equipo nacional de Copa Davis.
El Bombardero, impecablemente vestido con un traje negro, acompañado de la primera mandataria, se paró en la tarima presidencial y, como si fuera una cadena nacional, con una puesta en escena digna de un gobernante republicano, aseguró que por fin se sintió escuchado como deportista tras su distanciamiento con la Federación de Tenis.
«Estoy muy contento de volver a jugar Copa Davis por el bien del tenis. Daré lo mejor de mí en la cancha para seguir mejorando el deporte de nuestro país», confesó el tenista, ante un verdadero muro de periodistas que repletaron el palacio presidencial.
Feña se pondrá nuevamente la tricota nacional tras ocho meses alejado del equipo chileno, para jugar en el Grupo Mundial ante Israel, del 5 al 7 de marzo, en Coquimbo.
«Que mi posición haya llegado a la máxima autoridad del país, que me haya escuchado y se haya comprometido a hacer algo con la dirigencia deportiva nacional me tiene muy satisfecho», contó el hombre de La Reina.
-¿Qué solicitud le hizo a la Presidenta?
-Necesitamos como deportistas tener más voz y voto. Eso es lo principal y por eso se llegó a la autoridad máxima del país.
-¿Quedaste satisfecho con lo conversado?
-Me voy contento. Tengo plena confianza en la Presidenta y yo estoy dispuesto a dar lo mejor de mí dentro y fuera de la cancha.
-¡Compañero! «Necesitamos como deportistas tener más voz y voto. Eso es lo principal» (F. González).
-Loco amor de calcetinera
La impecable pinta con que andaba Fernando González no pasó inadvertida en los alrededores de La Moneda. Primero fue un carabinero quien le pidió un autógrafo antes de que se reuniera con la Presidenta y, después, cuando ya había declarado su regreso a la Copa Davis y se retiraba de la casa de gobierno, fue acosado por una calcetinera, quien se le tiró a los brazos, en plena Plaza de la Constitución, para declararle su amor. La muchacha, Camila, de 14 años, aprovechó el fortuito momento para meterse en medio de los periodistas y rendirse ante la perpleja mirada del Bombardero.


