La creadora de contenido cuenta cómo supera una pena de amor
Ya pasó por la etapa de cambio de look, de lunes a viernes va al gimnasio y frente a la angustia se enfoca a full en tareas de la casa.
Recuperarse de ese quiebre ha sido complejo, pero esta semana, durante un evento en que Guess lanzó su nueva línea de carteras, Fernanda Figueroa sacó nuevas conclusiones de este proceso. «Estoy viviendo mi glow up era», dice, haciendo referencia al concepto que se utiliza en redes sociales cuando una persona está pasando por cambios físicos y que en este caso van de la mano con lo emocional.
«Mi pena de amor aún no se quita. Cuando me enamoro de alguien, ese duelo no se pasa de un día para otro. Obviamente ahora estoy mucho más fuerte, voy al gimnasio, estoy trabajando en mí, sintiéndome bonita y subiéndome el ánimo. Ya estoy en el momento de tratar de subir para estar más power. Pero si me preguntas, aún estoy con el corazón roto», reconoce la joven, que es madre de Leah.
Sobre esa relación detalla que fue con un joven que conoce desde hace «muchísimos años y tenemos amigos en común. Entonces siempre me preguntan y qué pasó con fulanito. Por un lado es mejor que no viva en Chile así no tengo la oportunidad de topármelo, pero siempre están los recuerdos y prácticamente nos gustaba hacer lo mismo».
Usted nunca lo mostró en redes sociales.
«Desde mi pololeo con Joche (Bibbó) aprendí que no hay que mostrar las relaciones en redes sociales. Si bien a mí me encanta ver los amores en esas plataformas y es cool postear fotos bonitas, la gente se mete mucho. Además, dime, ¿qué amor es tal como lo muestran en redes? Por eso prefiero vivirlo más bajo perfil. Aparte, también me habrían preguntado qué pasó con la relación. Por eso prefiero guardármelo para mí».
¿Y ha tenido citas?
«Sí, pero es un pastel tras otro pastel. ¿Sabes qué? Ya entendí que el amor no es para mí, jajajá. Siento que igual ya estoy como pasada y no me refiero a estar vieja. Tengo una hija de tres años y yo crecí con hermanos con los que tengo muy poca diferencia de edad (ella tiene 29 y el mayor 31 años). Quería que mi hija creciera de la misma forma. Ahora, una de mis mejores amigas tiene un niño de cuatro años y con Leah se la pasan juntos. Ahí lo compenso un poco. A lo mejor encuentro el amor a los 35 años pero va a ser muy distinto. Mi hija ya no va a poder jugar con sus hermanos de la misma forma en que jugué con los míos. Bueno, estos son los planes que uno se arma en la cabeza, pero a veces no resultan».
Hablemos de sus terapias en esta glow up era.
«Bueno, una de mis terapias es ir al gimnasio. Voy de lunes a viernes, tengo una personal trainer muy buena y como máximo me quedo dos horas. Así uno se distrae y sólo estás preocupada de realizar bien los movimientos. Y cuando estoy con una crisis existencial muy fuerte hago aseo y cocino. Como estoy en modo fit, cocino en esa línea. También me hice chasquilla así que ya pasé por el periodo de cambio de look, jajajá».
La kinesióloga Natalia Díaz es la entrenadora que apoya a Fernanda Figueroa. Ella relata que habitualmente le toca escuchar historias sobre quiebres amorosos: «Amo que me cuenten sus historias y luego verlas empoderadas, a través del movimiento. Siento que al entrenar se refuerza el amor propio, te desconectas de los problemas y a la vez te conectas contigo misma. Cuando empiezas a hacer esto por ti, desde el agradecimiento de poder moverte, los demás problemas pierden importancia y la sensación de entrenar por culpa desaparece».
La entrenadora (@nati_diaza) también destaca que, más allá de los cambios físicos que se generan al hacer ejercicio, «imagina decir mañana parto con todo y hacerlo así. Eso te genera una satisfacción personal. Cumplir tu palabra y ponerte como prioridad te da confianza y te sientes orgullosa de ti misma. Además en el día a día te sentirás con más energía, liberas hormonas de la felicidad y aumentas tu resistencia física. Por ejemplo, si antes te cansabas subiendo una escalera, después todo es más fácil. El movimiento es la base de nuestra vida y nos prepara para un futuro más activo y autovalente».


