Fernanda Hansen: «Llevo once meses sintiendo dolor»

Fecha:

Mañana se opera otra vez la columna

A un día de entrar nuevamente a un pabellón por el que no siente ningún cariño, la animadora habla de su sufrimiento y de cómo ha superado su quiebre con Felipe Camiroaga.

Los abrazos interrumpen el paso de Fernanda Hansen por los pasillos de Canal 13 y la animadora de «Viva la mañana» se emociona. Pero aguanta las lágrimas y se refugia en el buen humor. «Vayan a verme el martes, soy súper entretenida con morfina», echa la talla.Mañana, Hansen se someterá a la segunda operación a la columna tras el grave accidente que sufrió andando a caballo en casa de su ex pololo, Felipe Camiroaga, el 18 de julio del año pasado.

La periodista tenía la esperanza de poder evitar esta «entrada a taller», donde le abrirán la columna. Pero su cuerpo rechazó los tornillos y no le quedó otra. «Después de la tercera infiltración, cuando el doctor dijo que había que operar, me fui a mi casa, me acosté y lloré», reconoce. «Sé que es una operación más simple, pero voy a vivir todo otra vez, entrar al pabellón, el dolor físico, la rehabilitación, como que ya odio las paredes de ese centro».

-Y parecía que iba todo tan bien.

-La verdad es que llevo 11 meses sintiendo dolor y lo he pasado súper mal, aunque no se ha notado, porque me carga la victimización. Tras el accidente como que desaparecí y aparecí a los cinco meses sonriendo, pero llevo casi un año pasándolo muy mal físicamente… y ese dolor te lleva a pensar mucho.

-¿A qué le diste vueltas?

-En este proceso sentí que se me secó el corazón, que estaba con una pared al frente. O sea, mi vida era totalmente distinta hace tres años, vivía sola, tenía todas las posibilidades de armar una carrera importante pasándome al 13, hacía deportes, y de un minuto a otro cerré la puerta de mi casa y no volví nunca más. Ahora tengo mi vida en cajas, mis platos, mi ropa…

-Fuerte…

-Estuve mucho tiempo mirando el techo sin poder contar con mi cuerpo, estuve mucho tiempo sin poder controlar esfínteres. Luego vino la presión y el interés por cosas que no lo eran tanto.

-Hubo un momento en que ninguna talla te hacía reír.

-Sí, pasé un momento muy tenso. En varios programas lo comentaron y mis amigas también se dieron cuenta. Lógicamente estaba tensa, mi vida se apretó. No sólo se quebró mi columna, sino que también mi vida. Mira, yo siempre he tenido sentido del humor, pero en algún minuto las cosa dejó de ser chistosa…

-¿Cuándo?

-Con lo de Pamela (Díaz, cuando dijo que Camiroaga no la sacaba ni a la esquina) me lo tomé como talla, pero otros se lo tomaron muy en serio y dejó de ser divertido.

-¿Te dio lata que tu relación estuviera tan expuesta?

-Creo que en algún minuto se hubiese hecho pública igual. El accidente la hizo más noticiosa, pero yo ahí mantuve el mismo perfil que he tenido en mis relaciones. Soy hermética, pero siempre he mantenido el no mentir y no tengo problemas en decir la verdad, aunque duela.

-¿Y el término de la relación?

-Cuando me preguntan si terminamos, si es no, digo que no. Aunque si he terminado no tengo por qué andar publicándolo. Sí puedo dar por obvio una cosa que decantó, aunque no en los tiempos que se especula, pero cuando ya ha pasado cierto tiempo, para que uno no tenga que estar con el sentimiento vivo, porque una pérdida siempre es dolorosa.

-¿Hay dolor ahí también?

-Es que ahora las relaciones no siempre terminan tristemente. En las relaciones no siempre uno queda dañado y el otro no, las relaciones se terminan nomás y punto.

-¿Sientes que te costó muy cara tu relación?

-No, siento que Felipe no es tema en mi vida pública. Un accidente le pasa a mucha gente. Lo que me ha pasado este año es un proceso mío, que no involucra a nadie más. El accidente costó caro para mi vida, pero hay una ganancia espiritual que hoy me hace sentir tranquila y libre.

-«Lo que me ha pasado este año es un proceso mío, que no involucra a nadie más»

-Adiós al dolor

Así será la operación de mañana

A esta altura, Hansen es perita en los temas de columna. Ahora, para esta nueva operación que le harán mañana en la clínica Las Condes, va con una dosis de conocimiento y por eso puede explicar con peras y manzanas lo que se le viene: «Me abren la columna, me sacan los tornillos que mi cuerpo rechazó y que están en las vértebras T12 y L1 torácica y me ponen una placa de hueso alrededor de los dos fierros. Entonces, el hueso afirma la columna y no quedo con una estructura de fierro».

No suena fácil y aunque ella asegura que «es menos complicada y tengo asegurado que los dolores se irán», lo que pasa adentro de ese pabellón asusta. «Te rompen los tendones, los músculos de la espalda. Para explicarlo, son como diez mil desgarros de una vez».

Luego viene un post operatorio que otra vez la tendrá con kinesioterapia, amarrada a un corset y mirando «Viva la mañana» desde su casa. Eso sí, ella asegura que esta vez será menos engorroso, porque «en el mejor de los casos tengo de dos a tres semanas de recuperación y en el peor, que ojalá no sea, tengo de un mes a un mes y medio».

Compartir:

Hoy en lun.com

Tendencia

Artículos Relacionados

$2.831.336.713: detalles de polémica auditoría por remodelación en ministerio de la Mujer que partió en 2023

Exministra Antonia Orellana rechaza el peritaje La subsecretaria de la...

Entretelones del tenso cruce entre Gala Caldirola y Coté López

La española habló anoche en Primer plano sobre su...

Pamela Díaz sentenció a Mago Jiménez y Pinilla: «Son un par de fallados»

Así los tachó la animadora en un podcast Tras el...

Ojo si se topa con alguno de estos cascos: los robaron de un museo

Hay piezas de Eddie Irvine, Clay Regazzoni y Eliseo...