Niña de dos años y seis meses cayó por una ventana de un departamento en el piso 11 de un edificio de Las Condes
Corte de Apelaciones recalificó el hecho como homicidio por omisión y ordenó prisión preventiva para Jorge Constanzo.
«Uno va conduciendo y se atraviesa alguien y se muere. Eso es un cuasidelito de homicidio. ¿Lo podemos comparar realmente con esta situación de este padre? En ningún caso», dijo Pamela Valdés, jefa de Asesoría Jurídica de la Fiscalía Regional Metropolitana Oriente.
La Corte de Apelaciones de Santiago concedió este miércoles la prisión preventiva para Jorge Constanzo, el papá de Isidora, la niña de dos años y seis meses que murió al caer por una ventana del departamento del piso 11 de un edificio en Las Condes en que él y su pareja dormían.
Cuando el padre fue formalizado, la jueza del Cuarto Juzgado de Garantía de Santiago Andrea Osorio rechazó la medida, por considerarla un «exceso judicial». Ella dijo que se trataba de un cuasidelito de homicidio y no, como planteaba la Fiscalía, de un homicidio por omisión. «Es una negligencia inexcusable, pero no con dolo eventual», aseguró la magistrada.
La Fiscalía apeló y la Corte de Apelaciones le dio la razón. Recalificó el hecho como homicidio por omisión.
«Él no solamente no pone la malla en la ventana, sino que la ventana queda abierta», contó Pamela Valdés. Los carabineros que respondieron la llamada de emergencia tocaron durante varios minutos la puerta del departamento en el que Constanzo dormía con su pareja y, cuando les abrieron, fueron al dormitorio y comprobaron que la ventana estaba abierta. «¿Y cómo sabemos que queda abierta? Por la estructura de la ventana», aseguró. «La niña no tiene ninguna posibilidad de haberla abierto», advirtió.
Según ella, el padre debió estar consciente de los riesgos. «Debería haber dejado la ventana cerrada con pestillo y en este caso tenemos el peor resultado, que es la muerte de una menor de dos años y seis meses. Y la Fiscalía está para eso, para proteger a los menores, y también el Tribunal así lo señaló», dijo.
Explicó que Constanzo le miente a la madre de la niña porque le dijo que había instalado mallas en todas las ventanas. «¿Y por qué le miente? Porque sabe que si no lo hace, la madre no va a dejar a la niña ir de visita», aseguró.
Pamela Valdés contó qué más se le reprocha a Constanzo: «El hecho de haber estado en evidente estado de ebriedad. Y ese evidente estado de ebriedad. Estuvo en una fiesta hasta las cinco de la mañana. Él mismo lo indica en su declaración, lo indica su pareja», recordó.
Constanzo se acostó a las 5 de la mañana. «Luego también sigue bebiendo alcohol en el almuerzo. Se toma un aperitivo, se toma una copa, y luego se va a dormir una siesta, de esas siestas con un sueño pero profundo, que no escucha ni siquiera cuando la niña cae y los vecinos van a tocar esa puerta», explicó.
40 minutos después de la caída, aseguró, Constanzo y su pareja se despiertan cuando un sargento segundo de Carabineros les tocó la puerta.
«¿Esto es una imprudencia realmente?, ¿es una negligencia? ¿o él se pudo representar en este caso que, si yo dejo a una niña en una cama, si yo dejo a una niña en una cama sin protección, con almohadas grandes, podrá encaramarse a la ventana? Esos riesgos eran evitables», contó.
Según ella, en este caso no son pertinentes criterios sicológicos o testimonios que aseguran que él era un buen padre. Explicó que la Fiscalía no ha dicho que él quiso hacerle daño a su hija. «Lo que dijimos es que él se pudo representar el riesgo y no lo evitó. Él sabía de ese riesgo», explicó.
Con la recalificación que hace la Corte de Apelaciones, Jorge Constanzo enfrentaría una eventual condena de cárcel. «Es una pena que puede llegar hasta los 20 años, pero él tiene una irreprochable conducta anterior», explicó.
«Devastado»
Gloria Ortiz, la madre de Isidora, dijo sentirse «tranquila con la medida tomada por el tribunal. Mi abogado está haciendo todo lo posible por hacer justicia».
En tanto, el abogado Cristian Santander aseguró que Jorge Constanzo «más que arrepentido, se encuentra devastado. Es el fallecimiento de una hija con la que él creó vínculos por iniciativa de él, estando semanalmente con ella. Es algo absolutamente incomprensible en este minuto para mi representado. Está en estado de shock, naturalmente, como cualquier padre que se vincula con su hija debería estarlo. En ese sentido, tengo que transmitir ese estado de devastación del padre».
Explicó que su representado «ni siquiera está buscando evitar responsabilidades, muy por el contrario, está en un estado de conmoción profunda».


