El chileno Eduardo Sorensen está en España exhibiendo el resultado de su trabajo
El proyecto, denominado Chile, Voces de la Patagonia. Secretos del fondo marino, se completó tras cuatro expediciones realizadas entre el 2018 y 2022.
«La idea fue revelar la belleza que hay en el lugar», dice Eduardo Sorensen, fotógrafo y buzo, quien se sumergió en las profundidades del océano en la Patagonia chilena para capturar increíbles imágenes de las especies que habitan en una zona casi libre de intervención humana.El resultado de este trabajo se llama «Chile, Voces de la Patagonia. Secretos del fondo marino», un proyecto realizado para la Fundación MERI, de Filantropía Cortés Solari, con el objetivo de mostrar este ecosistema al mundo. Desde el 13 de junio al 14 de septiembre, estas imágenes serán exhibidas en la Casa Iberoamérica en Cádiz, en España.
¿Cómo se logró este resultado? El fotógrafo cuenta que se realizaron cuatro expediciones, entre 2018 y 2022, en la Reserva Elemental Melimoyu, en la Región de Aysén, cada una de 20 días de duración.
«Durante los viajes, realizamos dos buceos diarios, de unos 50 minutos de duración, siempre que las condiciones del mar lo permitieran. La mayor dificultad de esa zona es la limitada visibilidad que puede haber algunos días y los cambios de mareas, que hacen que algunos puntos sean verdaderos ríos. La mayoría de las fotos fueron tomadas a profundidades entre 10 y 20 metros. El agua está a unos 9°C.», explica Eduardo Sorensen.
Estrellas de mar, hidrocorales, lobos marinos y anémonas joya fueron algunos de los organismos marinos capturados con cámaras de formato completo de 45 MP de resolución y flashes submarinos, que contribuyeron a obtener fotografías coloridas y con mayor contraste (En este enlace puede verlas todas: https://shorturl.at/dmB2Q).
«Sumergirnos allí nos permitió ver especies que en otras latitudes viven a cientos de metros de profundidad y sería imposible documentarlas mediante la técnica del buceo. Por ejemplo, la Ofiura Blanca, Astrotoma agassizi, es posible verla en la Patagonia desde los 25 metros; en cambio, en Valparaíso, han sido recolectadas a más de 500 metros de profundidad», cierra.


