El chileno de 37 años ganó medalla de oro en tenis de silla de ruedas categoría quad
Bajo un sol terrible en el Court Central del Estadio Nacional, Francisco Cayulef se llevó la medalla de oro en la final ante el canadiense Robert Shaw, en el tenis en silla de ruedas categoría quad de los Parapanamericanos, por parciales de 6/3, 5/7 y 6/4.
Cayulef, de 37 años, contó con el apoyo del público de principio a fin ante el campeón de Lima 2019. Apenas se confirmó su triunfo, miró a su familia en la tribuna. El tenista tiene dos hijos: Mariano (6) y Facundo, de dos meses de vida. Su hijo mayor saltó a la cancha para celebrar con él. «Fue emocionante. Mariano y Facundo son mi mayor orgullo y que Mariano ya sepa dónde está el papá es puro orgullo por ellos, por la familia y feliz de lo que he podido hacer», contó el campeón, que logró la medalla de oro número 14 para Chile.
«Ojalá sigamos agrandando los logros, no la familia. Ya estamos bien con dos», dijo, entre risas, sobre su hogar formado junto a su mujer Lorena Lecaros. El pequeño Mariano incluso lo ayudó a firmar autógrafos. «Era mi mini manager, ahí me pasaba pelotitas. Ojalá que él se acuerde toda la vida de este momento», agregó.
Cayulef nació con una malformación congénita que lo trajo al mundo sin piernas. «Es lo que me tocó, no más. Nací con discapacidad, he sabido enfrentarla», dijo. La categoría quad incluye a los atletas con una discapacidad que puede afectar a la mano que sujeta la raqueta, así como a sus extremidades inferiores.
El chileno tuvo que batallar dos horas y 19 minutos ante el canadiense de 33 años. «Hacía un calor tremendo, yo decía: en qué momento se va la gente. Pero seguían ahí «, aseguró Francisco. Una hinchada bulliciosa, con un buen número de escolares, lo alentó sin parar. El calor era tanto que disfrutaron cuando llegó el momento de regar la cancha y el manguereo se extendió a las gradas.
Cayulef descubrió el deporte participando en la Teletón. Dice que es de la vieja escuela, agradeció el boom de las disciplinas paralímpicas y recordó cuando participó en los Juegos Paralímpicos de Beijing con apenas otros tres chilenos. Para llegar a la final, Cayulef superó al canadiense Mitch McIntyre y al brasileño Leandro Pena.
Su rival quedó en silla de ruedas a los 21 años luego de un accidente. «Es un rival que jugó muy bien tenis. Él jugó de pie, sabe las mañas al revés y al derecho», aseguró. «Fue un partido apretado, con match point incluido, me lo dieron vuelta, después como que se me estaba metiendo de nuevo, pero logré sacarlo y estoy feliz», comentó sobre el encuentro.
En la cancha dijo que esto fue un esfuerzo familiar, Francisco.
«Mi pareja me ha podido soportar el tema de los viajes, de volver al alto rendimiento, de aguantar todo lo que conlleva el tenis. Mi respeto, mis felicitaciones y todo mi amor para ella. Sin el apoyo de ella yo creo que esto no hubiese sido posible».
Este sábado, junto a Diego Pérez, Cayulef va por el oro en dobles ante la dupla brasileña formada por Leandro Pena e Ymanitu Silva.



