Los clientes quieren tener el auto de sus sueños, explica el mecánico
En Spoon Hot Rod Garage, en Santiago, se especializan en vehículos de esta época y el grueso de los clientes se empina por sobre las cinco décadas.
González lidera el taller Spoon Hot Rod Garage, que se especializa en la restauración y reconstrucción de autos estadounidenses, principalmente de los años 50. Su gusto por la estética de esa época va más allá: es parte de una banda de rockabilly, subgénero del rock and roll que se remonta a esos años, llamada Los Velumoides.
«Es en referencia al nombre de la empaquetadura con la que se hacen los motores», explica.
En Spoon Hot Rod, explica González, la mayoría de sus clientes van por sobre los 50 años.
Tiene claras las razones de esto: «Aunque tenemos un par de clientes que tienen 40, son pocos. Es que restaurar un vehículo no es barato. Por lo que generalmente son personas que ya tienen empresas, han heredado autos de los padres y decidieron seguir con ese legado. Los más jóvenes no se meten a restaurar un auto entero, eso por el tema de las lucas o por qué compran algo que ya esté hecho».
¿Los clientes sobre 50 años son más complicados?
«Creo que hay dos tipos de perfiles, hay algunos que llegan al local y no saben de vehículos, ahí es uno el que tiene que meterlos en el mundo para que empiecen a escalar en el cuento. Y hay otras personas ya que tienen 55 o 60 años, que están metidos en esto, que heredaron algún auto de la familia y se manejan perfecto».
Me refiero a si son más exigentes en todo lo que implica el servicio.
«Más que detallistas, se fijan en el tema de los plazos, son estrictos con eso. A veces es porque los quieren vender o porque tienen algún evento con el vehículo, se les casa un hijo y necesitan el auto para esa fecha. Ahí se hace un poco más difícil el tema de la restauración, porque los repuestos tampoco son fáciles de conseguir».
¿Cómo se les explica eso de que de repente van a tardar un poco más de tiempo?
«A veces ellos mismos importan los repuestos. Nosotros tenemos una importadora, ahí se les explica el plazo y también se les va contando cuando hay problemas con los repuestos o no hay stock. Muchas veces ceden y no hay problema en eso, pero a veces no, pueden necesitar el auto sí o sí».
El tema de tener una clientela que es mayor no se puede mantener para siempre.
«Creo que va a ir cambiando con el tiempo. No sé si después será gente más joven, pero yo creo que la mayoría de los que tienen este tipo de vehículos son personas que quieren revivir un poco su adolescencia, que veían estos vehículos en los años 70 o los 80, que estaban en el colegio y quieren tener el auto de sus sueños».
¿Mejor cliente que sepa o no?
Durante la entrevista Francisco contó que a menudo los clientes que son mayores de 50 años manejan bien el tema de los vehículos a la hora de llegar al taller, preguntando con atención cada detalle. Eso hace surgir una duda sobre los mecánicos ¿prefieren tener de cliente a alguien que sepa de autos o no?
Pablo González, conocido como «Mecánico Aplicado», prefiere alguien que sepa de autos.
«Ya que entiende todo el trabajo que hay detrás de una reparación y los cobros asociados a esto, cuando no son excesivos. El cliente queda más conforme con el trabajo cuando se detalla punto por punto todo lo que hay que hacer para llevar a cabo una reparación o restauración. Se puede hablar en el mismo idioma».
A Kristy Valderrama, mecánica conocida como «Mina Tenía que Ser», le gusta tener clientes que sepan sobre el tema motor, pero no le agrada cuando creen que saben más que el mecánico.
«Tú no vas al médico a decirle, tengo amigdalitis, dame penicilina y agéndame una hora para la cirugía, ahí se ve lo poco respetado que es el oficio y profesión de un mecánico», manifiesta.
¿Mientras más mayores son más complicados los clientes?
«Me pasan dos cosas: hay algunos que no están ni a un metro de complicarse y otros que sí son complicados. Pero por lo general, sobre 40 años siempre se las saben todas, buscan en YouTube y se informan no de buenas fuentes y son apuretes porque son trabajólicos».


