El emotivo recuerdo de Pedo Carcuro a 15 años de la muerte de su hijo
El periodista compartió públicamente por primera vez -en su canal de Youtube- el rito que anualmente realiza: ir al Cerro San Cristóbal para rezar y tratar de seguir conviviendo con un dolor eterno.
Fue casi al iniciarse una entrevista con Carlos Caszely, en su canal de Youtube en el programa llamado Pedro Pé, el momento en que Pedro Carcuro (79), por primera vez, compartió públicamente un rito muy personal: que sube cada 25 de septiembre el Cerro San Cristóbal para rezar y recordar a su fallecido hijo Franco.
Y cuenta por qué se activó en él el deseo de hablar de algo tan íntimo.
«La verdad es que no tenía preparado hablar sobre eso en el programa», cuenta Carcuro. «Pero el día que le hice la entrevista a Carlos estaba muy sensible porque justo se cumplían 15 años de la muerte de Franco, y Caszely justo estaba hablando de sus dolores por el fallecimiento de su esposa. Era algo muy de él que me llegó mucho. Eso hizo que se produjera una especie de conexión, surgió mi deseo de contarle algo, que finalmente terminé compartiendo públicamente una cosa muy íntima que nunca había contado».
¿Por qué sube al Cerro San Cristóbal todos los años por Franco?
«Porque ahí fue desde donde esparcimos las cenizas de mi hijo, tal y como él lo había dispuesto».
¿Fue un deseo expreso de él?
«Así es. Dejó escrito en su testamento que quería que sus cenizas volaran por la ciudad, por su ciudad de Santiago, y eso por supuesto que lo cumplimos exactamente como él quería».
¿Todos los años va este día al Cerro a recordar el deseo de su hijo?
«En realidad, lo hago dos veces al año: el 7 de mayo, que es el día de su nacimiento, y el 25 de septiembre».
¿Es un rito que realiza solo o lo acompaña el resto de su familia?
«Tradicionalmente van los amigos de Franco, pero esta vez fui acompañado de Ximena, mi pareja, quien me llevó en auto porque ahora no puedo ir caminando como lo hacía antes. Fuimos a las 9.30 de ese día y a las 11.30 estaba sentado frente a Caszely para hacerle la entrevista. Tenía todo muy a flor de piel».
¿Qué hace cuando está en el cerro?
«Rezo por Franco y pienso en él? por un rato, sé que estamos los dos conectados, aunque sé que esta conexión, aunque no la perciba siempre, es permanente entre nosotros.»
¿Se puede superar alguna vez la pérdida de un hijo? ¿El tiempo es capaz de borrar un dolor tan grande?
«No, nunca. Uno puede llegar a convivir con el dolor, pero nunca se va a superar. Es un dolor interminable. Yo pienso en Franco cada día y en diferentes momentos del día».
Es que ver morir a un hijo es antinatural?
«Así es. Por eso es que el dolor que produce no se compara con ningún dolor que yo haya sufrido en la vida. Y he sufrido varios. Yo vi morir a mi mamá y a mi papá y por supuesto que sentí un dolor profundo. Pero el dolor por la muerte de Franco, de mi hijo, no tiene para mí comparación con ningún otro».
Un padre no quiere nunca dejar de cuidar a un hijo. ¿No poder hacerlo para usted es algo que no lo conforma, que lo rebela?
«Así es, tal cual. Yo quisiera estar al lado de él para acompañarlo y tratar de hacer todo por él y el no poder hacerlo es una frustración que agudiza la pena».
Al final, cuando alguien querido se va, uno se queda con el dolor y la pena permanente? se vuelve un poco protagonista y nos olvidamos inconscientemente del que se fue.
«Claro, y uno termina por no saber qué pasó con el que se fue. Es el gran misterio de la vida. Mi hijo Giovanni, cuando conversamos de Franco, siempre me dice que debemos pensar que él está mejor, más feliz, incluso. Y claro, eso puede que sea cierto, pero cuesta pensar en eso. El dolor de no tenerlo para mí es demasiado grande. Eterno, no se me pasará con nada?».
«El Sapito se habría adecuado a las redes sociales»
«Reconozco que tenía una actitud terca y obstinada con todo esto, pero me fueron convenciendo de que esta es la nueva forma de comunicación y entré en este mundo para experimentar, pero también para aprender. Y reconozco que me ha encantado», dijo Carcuro respecto de su irrupción en las redes sociales. Sobre la conexión que tiene con jóvenes que seguramente no sabían mucho de su carrera en la tele, dijo lo siguiente: «Claro, el público que me sigue en estas redes es de la generación que no me vio o escuchó como relator o comentarista o conductor de un programa como De «Pé a Pá». Y sorprende. Fíjese que, en agosto, mi canal de Youtube tuvo tres millones de vistos y en septiembre parece que fuimos por las mismas».
También se mostró agradecido por el cariño que le profesa la gente. «Y lo agradezco porque es bonito sentir que a uno lo quieren, para qué vamos a estar con cosas». ¿Y cómo andaría su partner, Sergio Livingstone, en estas plataformas? «No se crea. El Sapito se habría adecuado a las redes sociales. Él no era para nada conservador, le gustaba conocer cosas nuevas y, además, era juguetón. Hoy, de hecho, él es viral en las redes con el momento en que se disfrazó de Viejo Pascuero o cuando se peleó con el mes agosto en el «Zoom Deportivo». Hoy estaría en su salsa el Sapito con TikTok, Youtube e Instagram».


