Ella me demostró su sanación, cuenta Luz María Siredey
El recordado rostro de Mekano señala que los acercamientos fueron mutuos y que su esposo también fue un gran factor. El tiempo cura todo, asegura ella.
«La familia es familia y el tiempo cura todo», resume Francoise Perrot sobre el momento que está viviendo junto a los suyos. Luego de estar distanciada durante varios meses de su madre, Luz María Siredey, y sus hijas, ellas han logrado recomponer su vínculo. En junio, el exrostro de programas como «Mekano» y «Pelotón», se casó con Gerardo Rivera. Admite que en ese momento «sentí una pena muy grande, porque mi familia no pudo estar, ni mis niñas ni nadie. Pero igual ya se venía gestando un acercamiento con ellas».
Un mes después de su matrimonio, «se empezaron a dar las cosas naturalmente. Mi madre me empezó a contar más cosas de las niñas y para el Día del Niño fui a verlas. Mis hijas siempre se han dado conmigo, pero como, obviamente, hubo una parte de la historia bien cruda y bien fea, creo que no hay otra respuesta que el amor es poderoso y el tiempo cura todo».
El quiebre entre ellas se hizo público en noviembre de 2024 cuando Luz María fue a «Only fama» (Mega). Ahí reveló que estaba a cargo de la crianza de la hija mayor de Perrot desde junio de ese año, mientras que la menor vive con su padre (Felipe Barriga). «Es muy duro para mí estar acá», señaló Siredey en esa ocasión.
Previo a ese periodo, Francoise vivió un momento complejo: a fines de 2023 se internó en un centro de rehabilitación por sus problemas con el alcohol. Ahí estuvo alrededor de siete meses. «Fui valiente, estoy muy orgullosa de mí», reconoció en junio de 2024 a LUN, cuando contó cómo superó esa enfermedad.
¿Quién cedió para que se acercaran, Francoise?
«Fue súper mutuo. Yo soy hija única y con mi mamá siempre fuimos muy partners y muy amigas. Entonces fue súper difícil estar distanciadas. También mi mamá entendió que no era todo como ella pensaba, que fue lo que habló (en Only fama). Cuando estuve refugiada en el alcohol fue por una depresión, jamás fui alcohólica en realidad. Esa es la verdad de las cosas. Pasé una época muy fea de mi vida y la parché con alcohol. Y en el último tiempo mi madre se dio cuenta de que yo estaba bien y que mi marido no es un mal hombre».
O sea, su esposo fue un factor en esta reconciliación.
«Sí, de todas maneras. Gerardo me decía No le guardes odio ni rencor a tu mamá. Y cuando no sabía si hablarle a ella, él me decía que la contactara. Y bueno, mi familia también vio que nosotros estamos súper bien. Estamos tirando para arriba, están saliendo proyectos que armamos juntos y ahora viene la época buena de los eventos. Mi marido, aparte de ser cantante urbano, es animador, y yo hago baile entretenido. Entonces hacemos eventos para cumpleaños, empresas y matrimonios (@sourperrot). También estamos haciendo lives de venta de ropa y tenemos una cuenta en TikTok (@grivera_oficial)».
¿Cómo es la dinámica con sus hijas actualmente?
«Mi Florencia, que ya tiene 15 años, está con mi mamá, y la Amandita (11) está con su papá. Con mi gorda (Amanda), gracias a Dios, aunque no esté presente a full personalmente, ella llega del colegio y me llama. El otro día tuvimos una videollamada de dos horas y media, y por ese mismo medio la ayudo a hacer tareas. Ahora también nos estamos viendo los fines de semana y esta semana fui a dormir a la casa de mi mamá. Allá, además, vive mi abuela, que va a cumplir 98, y aproveché de regalonear. Pude dormir con Florencia, copuchamos un montón y comimos sushi. Es como si no hubiese pasado nada. Uno no guarda rencor, rabia ni odio. Y ahora estoy muy contenta porque me invitaron a ver sus actos en el colegio por el 18 de Septiembre».
Desde la perspectiva de Luz María, la reconciliación se gestó «muy de a poco y ella me demostró su sanación (de la adicción). No es fácil; ella se ha ido sanando, y comenzó a llamarnos más. Espero que esto sea para siempre y Francoise ha demostrado lo que siempre ha sido: una gran mamá. Yo la amo como sea, pero tenía que estar primero con las niñas y me hice cargo de la más grande. Ese fue mi foco mientras ella sanaba. Sé que le dolió cuando fui a la televisión, pero ha ido recuperando lo que más le dolía, que es a su familia. La Fran es muy querendona, muy regalona de su abuela, y sé que para ella ha sido bien duro, la entiendo. El sufrimiento que yo tuve también fue enorme».
Actualmente, dice Luz María, su primogénita la llama «unas veinte veces al día, jajajá, siempre ha sido regalona y fundida… Estoy feliz, veo un renacer y un despertar en ella. Es como si se hubiera dado cuenta de lo que causó esta adicción espantosa». Sobre su yerno, señala que «él adora y quiere a mi hija». También destaca que «cuando las niñitas ven a la Fran, se derriten. Se vuelven locas con ella».
¿En algún momento abordaron con su madre sus dichos en TV, Francoise?
«Es algo súper personal, pero lo conversamos entre las dos, y está todo súper sanado. Fue súper bonito».
¿Y cómo está con respecto a sus problemas con el alcohol?
«Hoy en día estoy súper bien, súper sana, feliz con mis hijas. El tema del alcohol quiero dejarlo en el pasado porque te estigmatizan demasiado. Mucha gente no se atreve a contarlo porque te apuntan mucho con el dedo».
«Francoise ha demostrado lo que siempre ha sido: una gran mamá». Luz María Siredey


