Emilio Vélez, de MiPyMe, señala que los instrumentos se adecuan a los ciclos productivos del agro
La banca privada no tiene un programa especializado para microempresas agrícolas, indica.
Dos líneas de financiamiento, de aplicación muy contingente para el sector agrícola, tiene BancoEstado. La primera, que apunta a las Mipymes y cierra el próximo martes, ofrece créditos para capital de trabajo, y fue abierta por la institución para enfrentar el alza en los insumos que significó el incremento en los precios de los combustibles. Permite, por ejemplo, financiar la compra de fertilizantes. La segunda línea, en cambio, está diseñada para inversiones de largo plazo, de hasta 15 años para el caso de frutales y para otros dependerá del ciclo productivo de la nueva especie que se pretende cultivar. Califica como una buena opción para quien esté pensando en la reconversión, en casos como el de la remolacha o las mismas cerezas.
Emilio Vélez, gerente de MiPyMe de Banco Estado, explica que el crédito para capital de trabajo surgió producto del impacto que tiene el alza del costo de los combustibles en el precio de los fertilizantes y en toda la cadena productiva agrícola, con plazos más flexibles y tasas convenientes. «Además, el respaldo del Fondo de Garantía para Pequeños Empresarios (FOGAPE) hace más ágil la línea de financiamiento, porque permite no pedir garantías como hipotecas al operar con una garantía estatal», detalla.
En cuanto al destinado a la reconversión agropecuaria, precisa que «tiene un periodo de gracia en los primeros cinco años, para generar un avance de la reconversión y a partir del sexto se comienzan a pagar las cuotas». En este plazo, se cancelan los intereses, no el dinero proporcionado, y después se comienza a pagar el capital más los intereses. «No tiene una tasa única, porque dependerá de la superficie plantada y del tipo de cultivo. El rango de tasa podría ubicarse entre un 0,8% y un 1,2%, pero dependerá del monto, ya que hay reconversiones que podrían implicar 5,15, 20 o 50 hectáreas».
Vélez aclara que, a diferencia del crédito para capital de trabajo, que está segmentado por micro, pequeña y mediana empresa, el crédito para reconversión se ve caso a caso. Tiene la garantía Fogain, proporcionada por Corfo, que apunta a ayudar a los emprendedores del segmento Mipyme a acceder a financiamiento. Actúa como respaldo frente a las instituciones financieras al entregar una cobertura que puede alcanzar hasta el 80% del monto financiado.
Surgió como una línea de financiamiento destinada a productores que requerían apoyo para reconvertirse, buscando, por ejemplo, mejores rentabilidades. «Nació alrededor de 2018 para que los agricultores se reconviertan a especies como la avellana europea o berries en la Región de Araucanía», aclara. Posteriormente, también les permitió modificar su producción por otras más sostenibles, más resistentes a enfermedades, que demanden menos agroquímicos o con menor demanda hídrica.
¿Qué aspectos incluye la línea para capital de trabajo?
«Son recursos que se entregan para la compra de fertilizantes y para la contratación de mano de obra, pensando en la temporada que viene, de preparación de la tierra. Cuando comenzaron a subir los combustibles, primero ofrecimos una línea de capital de trabajo para el mundo del transporte, que terminó el 30 de mayo pasado. Posteriormente, contamos con otra exclusiva para el mundo de los taxistas para que migraran hacia vehículos eléctricos. Sin embargo, empezamos a detectar que el mundo de la agricultura también se veía afectado por el alza de los precios en la cadena productiva y presentamos otra especialmente dirigida a este último».
¿Su principal diferencia es que tiene 18 meses para pagar?
«Sí, porque habitualmente tenemos una oferta agrícola que se adecúa a los ciclos de negocios, porque existen cosechas trimestrales, semestrales o anuales; por tal motivo, el pago del crédito se acomoda a esa periodicidad. Sin embargo, este último se amplió a 18 meses para que en los primeros seis puedan tener un respiro dada la coyuntura. En el caso de los cultivos semestrales, por ejemplo, después de cancelar la primera cuota, se paga la segunda en seis meses más (en el caso de los anuales, 12 meses después). En este caso particular, quisimos dar seis meses de periodo de gracia y con ello completar 18, para que en ese tiempo no tengan carga financiera. Posteriormente, las cuotas se van acomodando de acuerdo a los ciclos de negocios».
¿Qué agricultores calificarían para postular?
«Las microempresas tienen ventas anuales hasta UF5.000. Luego, el monto se eleva hasta UF25.000 para ser consideradas pequeñas y entre esta cifra y UF100.000 son catalogadas como medianas. Esta línea de crédito tiene tasas especiales para las tres, porque aplicamos un descuento a la tasa normal. Usualmente, en promedio, se cobra entre 1,4% y 1,5% mensual, y en este caso está en 1,25% para montos de entre $3.000.000 y $10.000.000. Si supera esta cifra, la tasa queda en 0,99% y comúnmente está en 1,2% (para pequeñas y medianas empresas, la tasa se establece en 8,89% para cifras que fluctúan entre los $8.000.000 y los $80.000.000). Una persona que no tiene historia crediticia con Banco Estado puede, de todas formas, tomar esta oferta».
En el caso del crédito de reconversión, ¿existe un monto mínimo?
«No, para un microempresario pueden ser $5.000.000 o $10.000.000 para trabajar 3 o 5 hectáreas. Otro que califica como agricultor pyme puede necesitar dinero para 50 hectáreas. Además, dependerá del cultivo que se quiera reconvertir».
¿Qué sucede si el agricultor tiene deudas?
«Si tiene deudas al día, no hay problema, porque al hacer la evaluación se consideran y, en función de su capacidad de pago, se le entrega el crédito. En caso de haber deuda morosa en el sistema, no podríamos brindar el financiamiento. Esto también ocurre con el de reconversión».
¿Cuáles son los principales impedimentos que tienen los pequeños agricultores para acceder a financiamiento en la banca?
«En el caso de los pequeños agricultores, que son microempresas, acceden a financiamiento con INDAP o con nosotros, porque el resto de la banca privada no tiene un programa especializado para microempresas agrícolas como el de BancoEstado, debido a que los montos que solicitan no son rentables para las compañías privadas. Además, la evaluación de este crédito requiere de profesionales especializados, ya que no son créditos de consumo. En nuestro caso, la realizan ingenieros agrónomos que además son ejecutivos bancarios. También, los microempresarios agrícolas optan por comprar a crédito los fertilizantes, entre otros insumos, a las empresas que se los venden. Si pidieran un crédito de capital de trabajo al banco, con esa plata podrían adquirirlos directamente, por ejemplo, con un descuento».
$3.000.000 ES EL MONTO mínimo para el crédito de capital de trabajo.


