La pareja de Yingo llevaba tres años de relación
La bailarina dice que con Camilo Huerta, hoy sy ex: Veníamos teniendo problemas de antes.
La versión playera de «Yingo» la lleva en las tardes de Concón. Todo es alegría, juventud y hasta se siente la cercanía de San Valentín en la brisa marina. Pero ver el comportamiento de Gianella Marengo con Camilo Huerta, los echa al agua. Él la busca y ella no lo pesca. La pareja, en medio de trascendidos sobre una infidelidad, tuvo un quiebre. Y es la guapa Gianella quien aclara el tema: «No es la primera vez que rompemos. Llevamos tres años pololeando y ha pasado hartas veces, pero los rumores no fueron la razón de nuestra ruptura», dice. Y explica que las cosas estaban complicadas desde hace tiempo. «Nosotros veníamos teniendo problemas de antes, a mí nunca me ha gustado vender mi relación, pero siento que ahora tengo el deber de hacerlo porque trabajamos juntos, la gente nos ve todos los días y se pregunta».
– ¿Y hay vuelta, Gianella?
– Las relaciones tienen altos y bajos, pasan por etapas y por qué no, una posibilidad de volver.
– Se metió hasta a Yamna Lobos al baile, ¿qué onda?
– El quiebre no fue producto de rumores, como dije antes, no es la primera vez que termino la relación. Antes no se sabía de las rupturas porque no trabajábamos en el mismo programa o canal.
– ¿Cómo es trabajar con tu ex?
– No es fácil estar conviviendo con tu ex pareja, porque igual te estás viendo todos los días. Yo nunca he vendido mi relación, no saco provecho de esto, no tengo más eventos por esto.
– No pescabas a Camilo en el programa, ¿hay rencores?
– No, no hay rencores, sólo que no es el momento para hablar. Cuando estamos al aire no es el tiempo preciso para conversar de nuestra relación. Hay que ser profesionales y separar las cosas.
– ¿Camilo se desubica al buscarte en medio del programa?
– No creo que se haya desubicado. Uno cuando quiere hablar, quiere hablar dónde sea y no le importa nada. Pero hay que cachar los momentos y eso a veces cuesta.
– Han conversado sobre el quiebre, supongo
– Conversamos harto en Santiago antes de venir para acá. Pero cuando hay algo puntual en el corazón uno no manda, no mira, solo actúa.


