Anoche llegó al campamento Esperanza con esposa e hijo
El ministro de Minería combatió el frío con un buen mate.
La nube de polvo les impidió ver a su alrededor por más de cinco horas. Solo habían transcurrido instantes desde que el estruendo había remecido la mina San José a las 13.40 horas del 5 de agosto.Ha pasado un mes desde el gigantesco derrumbe en Copiapó y los hombres que trabajaron por años en este yacimiento de oro han entregado lecciones de sobreviviencia en una historia trágica, pero marcada de una inmensa dignidad.
Anoche, el ministro de Minería, Laurence Golborne, regresó una vez más a la mina, pero no lo hizo solo sino con su esposa, Karin Oppermann, y uno de sus hijos. Fue a las carpas en donde esperan los familiares y compartió un reconfortante mate con ellos. Además, rezó tomado de las manos junto a la familia del minero Mario Gómez.
-¿Cómo ha sido este tiempo para usted ?
-Ha sido un mes de mucha tensión. Los primeros 17 días han sido muy duros por el dolor, la incertidumbre que se sentía de no poder encontrar a estos mineros. Tuvimos muchos fracasos. El cerro nos trataba muy mal. No pudimos entrar a la mina, se nos produjeron derrumbes dos veces, nos fallaron sondajes que no llegaban a destino.
-Hasta que llegó el 22 de agosto.
-Cuando logramos perforar un túnel el domingo 22 y los encontramos a todos vivos fue para mí una de las experiencias más intensas y profundas que me ha tocado vivir. En estos últimos días el trabajo es intenso para mantenerlos con vida y lograr el proceso de rescate definitivo.
-En este rescate igual hay riesgo, no es algo que se pueda dar por hecho.
-Aquí no se ha terminado nada, aquí pasamos a una segunda fase en que hay que mantenerlos con vida y rescatarlos y eso tiene dificultades. Los vamos a rescatar en la medida en que los tengamos en buen estado de salud físico y mental.
-¿Y a usted no le ha pasado la cuenta tanta tensión?
-Toda mi vida profesional me ha tocado tener responsabilidades importantes, relevantes, pero muy distintas a ésta. Estoy acostumbrado a tener responsabilidades importantes y a aguantar la presión. Uno lo puede manejar.
-Bueno, y ha pensado en ese momento cuando salga el primer minero encapsulado desde las profundidades.
-Mire, sueño con ese momento. Sueño con verlos salir, darles un abrazo y entregarlos a sus familias. Ahí estará la tarea cumplida.
La bitácora desde los 700 metros de profundidad5 de agosto. 13:40 horas. Se desploma la mina San José a casi 400 metros de profundidad. Se desconoce si los 33 mineros que quedaron atrapados están vivos.
7 de agosto. Derrumbe en ducto de ventilación hace fracasar el primer plan de rescate. Los rescatistas estaban a solo cien metros de los mineros.
15 de agosto. El rescate a través de una segunda chimenea fracasa por la presencia de una roca de 700 mil toneladas.
19 de agosto. La sonda más avanzada de las 6 que están operando llega a los 726 metros, pero no encuentra el refugio.
22 de agosto. Un papelito adherido a una sonda llevaba escrito una frase histórica: «Estamos bien en el refugio los 33». Hay celebraciones en todo Chile.
26 de agosto. Un video de 25 minutos muestra a los mineros exhaustos y delgados, pero enteros. Cantan el himno nacional y gritan un ceacheí.
30 de agosto. Con la llegada de la Strata 950 comienza la «Operación San Lorenzo». Hay otros dos planes de rescate que corren en paralelo.
1 de septiembre. Con ropa nueva, afeitados y bien alimentados, los mineros inauguran un sistema de videoconferencias para hablar con sus familiares.
El momento más difícil fue el 7 de agosto cuando se emocionó.
Lilian Ramírez, mujer de Mario Gómez, conversa con Karin Oppermann, esposa del ministro Golborne.


