Los albos ganaron 2-1 a Unión Española con incidentes y cuatro tarjetas rojas
Brayan Cortés y Lucas Soto en el Cacique, más los hispanos Pablo Aránguiz y Sebastián Leyton, recibieron cartulina roja por participar en una gresca que se desató después que Zavala, a los 90+6, anotara el gol del triunfo.
Tras el 2-1 de Cristian Zavala a los 96′, los de Unión no aguantaron la frustración. Valentín Adamo le quitó el balón con vehemencia a Carlos Palacios, autor del 1-0 de penal. El colocolino se quedó tirado en el suelo exagerando un quite que fue relativamente limpio. Adamo lo encaró a modo de «párate luego, no te hice nada». Leonardo Gil entró a defender. Adamo aprovechó el envión y miró al DT albo, Jorge Almirón, para que notara la agresividad de su plantel.
Y pues, dándole un poco la razón, llegaron todos los demás a defender a Palacios, que quedó tirado en el suelo, sin meterse en la tole tole en ningún momento.
Entre todos los que llegaron se inició el segundo round, que fue entre Lucas Soto y el zaguero hispano Valentín Vidal, quien discutió con uno de los albos y Soto lo tiró fuertemente del cuello. Ahí llegó Sebastián Leyton y lo jaló hacia atrás, momento en que Soto se resbaló por la presencia -desde el round uno- de Palacios en el suelo.
El tercer round empezó entre Leyton y Brayan Cortés que llegó como tren bala a defender a los suyos y le tiró un semi empujón o combo al volante. Leyton se tiró al suelo tras el golpe. El árbitro vio el espectáculo sin involucrarse, tomando nota mental de las decisiones que tomaría luego.
La trifulca era tan grande que no se sabía cuándo culminaría. De hecho, hubo un bonus track con la tacleada impresionante del arquero suplente de los rojos, José Martín Ballesteros, contra uno de los jueces de línea que se le cruzó en su camino a la batalla.
Mientras todo transcurría frente a la banca de Almirón, al otro lado parte de la banca hispana prendió la mecha del último round. Hubo un cruce de palabras con algunos jugadores de Colo Colo y Pablo Aránguiz fue directo a golpear en la cara a Alan Saldivia, quien ya había peleado con varios. El defensor se alejó de Aránguiz, al que intentaban calmar, pues parecía el más ofuscado de todos.
El espectáculo terminó con las energías a full y los expulsados de ambos equipos salieron del estadio aplaudidos como héroes de guerra.
«Mira, lo único bueno del partido es que sacamos los tres puntos. Jugamos muy mal, ellos aprovecharon nuestras equivocaciones y nos salvamos porque se perdieron varios goles. El arbitraje estuvo bien, en el segundo tiempo se desordena un poco al final, cuando empiezan a hacer tiempo, pero bien en general», dijo Arturo Vidal, quien salió del campo lesionado.
Vidal habló con Cortés: «Mala, mala. Hablamos con él. Son cosas, uno caliente no piensa, pero ojalá que no se repita, que no haya más estos problemas en ninguna cancha, que sea solo fútbol y que la gente venga a disfrutar».


