El arquero pirata ingresó en el segundo tiempo del triunfo sobre Tolima
Coquimbo ganó cuatro partidos en 10 días y clasificó a octavos de la Copa Libertadores. Cada jugador que le ha tocado entrar ha rendido y eso nos ha llevado a los buenos resultados, dice el golero.
El triunfo por 3-0 sobre Deportes Tolima en Coquimbo fue el cuarto partido en 10 días para el conjunto pirata, que ha tenido que echar mano a la rotación del plantel completo en el ajetreado calendario. Y ganó los cuatro.
En este último encuentro ingresó en reemplazo de un adolorido Diego «Mono» Sánchez el portero Gonzalo Flores (26), el súper suplente que hizo su debut en la Copa Libertadores y sumó su sexto partido en la temporada. «Lo teníamos claro desde principio de año, los jugadores que veníamos del año pasado y los jugadores que llegaron este año, todos sabíamos que teníamos que estar al 100%, porque en algún momento nos iba a llegar la oportunidad, y así ha sido. Cada jugador al que le ha tocado entrar ha rendido de buena forma y eso nos ha llevado a tener buenos resultados en todos los campeonatos en que estamos compitiendo», dice Flores, el día siguiente al triunfo ante Tolima.
Gracias a los cuatro triunfos seguidos, Coquimbo clasificó a los octavos de final de la Copa Libertadores, con 10 puntos luego de cinco partidos jugados. También está puntero de su zona en la Copa de la Liga y quinto en el Campeonato Nacional, puesto de clasificación a la Copa Sudamericana del próximo año.
«Todo jugador que firmó contrato para este año estaba claro que iba a ser un desgaste físico gigante. Y lo veo en cómo se entrenan mis compañeros, todos quieren jugar. De verdad es una locura físicamente. La semana pasada, en esos dos partidos que tuvimos en tres días, hubieras visto cómo todos tenían las mismas ganas, ninguno se mostraba cansado. Entonces eso también contagia a los demás a querer estar al 100%», afirma Gonzalo.
Flores hace referencia a los duelos ante Colo Colo por la Copa de la Liga, que ganaron 1-0 el pasado miércoles 13 de mayo, y dos días después superaron por 3-0 a Audax Italiano por el Campeonato Nacional, el viernes 15. En esa ocasión su DT Hernán Caputto y su compañero en el arco, Mono Sánchez, ya habían reconocido el desgaste al que estaba sometido el equipo. «Este año, el sacrificio de los muchachos ha sido tremendo. En lo sicológico y en lo físico.
Hemos dejado de lado tiempo familiar, tiempo de casa por estar aquí, compitiendo y dando cara en todos los frentes.
Y cuando se gana es la recompensa de tanto esfuerzo. Somos un plantel acotado, no tenemos mucho, pero lo poco que hay es bueno», dijo el portero. «Vemos bien que hay un plantel, hay un equipo, y eso a mí me gusta, que aprovechan las oportunidades y seguimos siendo competitivos. Los muchachos son unos gladiadores, se entrenan, dejan todo, no tenemos días libres hace tiempo», añadió el entrenador argentino.
«También influye el cuidado personal de cada uno y el que ha tenido el club con nosotros, que ha sido maravilloso por parte del área médica del club. El staff ha sido muy importante en esta seguidilla de partidos.Están siempre pendientes de nosotros. Este año, sabiendo lo que se nos venía, implementaron análisis de sangre para ver qué tal nuestra recuperación post partidos, y según eso mantener controladas nuestras cargas de trabajo. No pasan ningún detalle por alto, siempre le toman atención a todo de todos, y yo creo que ha sido fundamental esa parte en estos partidos», añade Flores.
El portero formado en la U y con un paso por Deportes Santa Cruz en la Primera B antes de recalar en el puerto pirata, tuvo otra razón especial para sentirse feliz por su ingreso a la cancha. «Tenía una motivación especial arribita en la tribuna, donde estaba mi hijo, Vicente (dos años) y mi señora Nicol. Faltó que estuviera mi hijita, Trinidad (de seis), pero ella me estaba apoyando desde Santiago. Fue un momento muy lindo, la verdad. Una motivación extra tenerlos allá arriba viéndome entrar. Así que feliz, porque ellos son mi motor para seguir día a día», dice.
«Cuando uno se prepara para estos momentos, pasan estas cosas. Ya hoy día ha sido un poco más tranquilo, después de asmiliar lo que fue anoche. Primero que todo, contento por el equipo, que fue un partido que sabíamos que teníamos que ganar sí o sí. Teníamos esa espinita del partido que jugamos allá en Colombia en la cancha de ellos, en donde nos tocó perder por un resultado muy abultado, que a mi parecer no lo merecimos. Y en lo personal fue algo inesperado, que me pilló de buena forma. Siempre he trabajado para jugar. Me toque o no me toque, siempre me he preparado de la misma forma y trato de aportar siempre mi granito de arena. Tuve unas intervenciones positivas, pero hay que preparase para lo que viene», explica Gonzalo.
El equipo aurinegro no para con su abarrotado calendario: después de jugar el martes ante Tolima, deberá visitar este viernes a Everton en el estadio Sausalito por el Campeonato Nacional, en un partido con un horario bastante extraño: debió ser reprogramado para las 15.00 horas por «decisión de la Delegación Presidencial Regional de Valparaíso», según informó la ANFP.


