Universidad Católica derrotó 2-1 a Cruzeiro en Belo Horizonte: segundo triunfo chileno de la semana en ese país
Sabe harto de fútbol para su edad y es la fanática número uno de su papá, cuenta Paola Beltrán, esposa del crack cruzado.
Paola Beltrán se encontraba en plena rutina de sueño con su hija Belén (4) cuando su marido Jimmy Martínez interrumpió los planes de dormir con el gol agónico del triunfo por 2-1 de la UC ante Cruzeiro. Su grito de festejo en el estadio Mineirao, en Brasil, a unos de 3.790 kilómetros de Santiago, fue peor que la combinación de Coca Cola y dulces para un niño en la noche.
Belén Martínez Beltrán también celebró a todo pulmón desde su casa. ‘Fue de papá. Papá es ese que está corriendo ahí por la línea', dijo la niña en un video compartido por su madre en redes sociales.
‘Ya le tocaba dormir, así que puse la radio para seguir el partido, pero me preguntaba quién iba ganando. Cuando le dije que iban 1-1, Belén me dijo: la Cato tiene que hacer otro gol para que gane, papá tiene que hacer el gol. Ahí nos fuimos acostar', recuerda Paola. ‘Pero al escuchar el gol de Jimmy me paré rápido de la cama y ella me siguió corriendo hasta la tele, feliz', añade.
¿Y Belén dimensiona que el papá es futbolista, Paola?
‘Sí, sabe harto de fútbol para su edad. Y cómo no, si ha vivido el fútbol desde que nació. Es la hincha número uno de Jimmy y tiene claro que el papá juega fútbol. Siempre está alentándolo. Obviamente, después de este gol me costó bajarle la intensidad cuando volvimos a la cama, jajajá'.
En la cancha del Mineirao el éxtasis cruzado recién se estaba desatando en ese momento. Martínez, quien llegó al club como refuerzo este año, ingresó al campo recién a dos minutos para el término del tiempo regular, pero los ocho minutos de descuento otorgados por el árbitro colombiano Carlos Betancur fueron más que suficientes.
En el minuto 90+4, el ex volante de Huachipato aprovechó un centro desde la derecha de Jhojan Valencia y arremetió desde atrás, solito, sin marca, para conectar la pelota con su cabeza. De palomita. El balón dio un bote en el pasto, se coló entre las piernas del meta Matheus Cunha y terminó al fondo del arco. Martínez de inmediato corrió en dirección al banco cruzado con los brazos abiertos y se fundió en un abrazo con sus compañeros.
‘A Jimmy no le costó tanto adaptarse, yo creo que por el buen grupo que hay en el club. Hay buena onda. Lo recibieron de muy buena manera y eso lo tiene contento. Otro punto positivo es el hermoso estadio, todo muy organizado. A nosotras con mi hija nos costó el cambio en todo sentido, por el tema de la ciudad, equipo y vida social después de tres años. Cuesta dejar atrás, pero también estamos muy contentos', cuenta su esposa Paola.
¿Pudo hablar con Jimmy después del partido?
‘Sí, un poco. Estaba feliz y muy agradecido de que hayamos podido estar con él conectados a la distancia'.
En la transmisión oficial de ESPN también destacaron lo conectado que entró Martínez en un momento delicado del partido. ‘Creer siempre hasta el final, la aparición de Jimmy Martínez con una palomita impecable', relató Ricardo Shannon. ‘Una Católica que decidió jugar el partido de cierta manera y le resultó, a diferencia de la semana pasada ante Boca Juniors. Adoptó un plan, los jugadores lo hicieron de manera convencida. No se necesitan sólo los once titulares: los que vinieron desde el banco también lo hicieron con disciplina táctica y rigor', complementó el ex seleccionado Jean Beausejour.
Tras el pitazo final del árbitro Betancur, los futbolistas cruzados se reunieron en la mitad de la cancha para saludarse por la victoria. ‘Vamos, vamos', les gritó a cada uno el capitán Fernando Zampedri. El lesionado Gary Medel, otro de los referentes del plantel, también se sumó a la fiesta de manera virtual. ‘Qué partidazo. Cómo le metieron', escribió el Pitbull en redes sociales.
Universidad Católica quedó en el segundo lugar del Grupo D de la Copa Libertadores con 3 puntos en dos partidos. Su próximo rival será Barcelona de Ecuador, en Guayaquil, el miércoles 29 de abril.


