El entrenador argentino pudo haber dejado su cargo a mitad de año, pero continuó
Soy un agradecido de la gente, que me demostró cariño y amor desde el primer día, nos sostuvieron toda la temporada, dijo.
Gustavo Álvarez, el técnico de Huachipato, no la ha tenido fácil este año, pese a llegar con chances de ser campeón al último partido.
El desenlace del emocionante encuentro ante Ñublense en Chillán lo vivió con todo desde el banco, pero inmediatamente después se mostró sereno y apuntó a la emotividad de cara al duelo final ante Audax Italiano. Ahí sus dirigidos están obligados a ganar si quieren depender de sí mismos, aunque deben esperar que el líder Cobresal no sume tres puntos ante Unión Española.
«Fue un partido vibrante. Sabíamos que el rival proponía jugar, era intenso, y que por momentos se iba a hacer de ida y vuelta, y que hasta el final el resultado iba a estar abierto. Pero bueno, nos queda un paso», analizó el trámite del triunfo el argentino, otrora futbolista de los años 90 en el fútbol trasandino, que inició su carrera como técnico en Temperley de su país, donde también estuvo al mando de Aldosivi y Patronato, previo a dar el salto a Perú, para hacerse cargo primero de Sports Boys y luego de Atlético Grau, antes de aceptar el llamado desde la Región del Biobío.
«Esta temporada todavía no terminó. Aún no hay tiempo para la frialdad de un análisis pero me parece que Huachipato representó muy bien al club y a su gente. Nos falta un paso que es el más importante», dijo el hombre de 51 años, que tiene al equipo acerero con 16 partidos ganados, seis empatados y solo siete perdidos, siendo uno de los mejores ataques y de las defensas más sólidas de la competencia local.
Aún así, y aunque cuenta con el respaldo absoluto de sus dirigidos, la temporada no ha estado fácil para el oriundo de Lomas de Zamora.
En julio, medios penquistas informaron que el técnico puso en duda su continuidad en el banco acerero, luego de cinco partidos sin saber de victorias, aunque se mantuvo en la parte alta del torneo.
Lo cierto es que hoy, Álvarez disfruta del gran cierre de torneo con sus muchachos, y de la confianza absoluta de ellos. «Él nos ha sacado rendimiento y ha gestionado muy bien al plantel», dijo el capitán Claudio Sepúlveda. Él, por su lado, solo tuvo palabras de aliento para la última fecha.
«Va a ser complicado, como todos. Es una instancia decisiva. En 90 y pico de minutos definimos todo el trabajo de un año y ya desde mañana nos preparamos para eso. Soy un agradecido de la gente, que me demostró cariño y amor desde el primer día, nos sostuvieron toda la temporada. A llenar el CAP», cerró.



