Cobresal cayó 1-0 con Unión Española y por un punto terminó en segundo lugar
Varios jugadores terminaron llorando luego de la dura derrota. En el camarín, el técnico los felicitó por el esfuerzo de todo el año.
El arquero Leandro Requena se sacó los guantes, se puso en cuclillas y empezó a quitarse lentamente el vendaje que llevaba en sus dedos, mientras miraba hacia un punto lejano. El delantero Julio Castro quedó sentado en el círculo central con los brazos caídos y el más afectado parecía ser el defensa Cristian Toro, quien tirado en el pasto, boca abajo, era consolado por los rivales, incluido el técnico Ronald Fuentes. Cada jugador de Cobresal lidió de distinta forma con la pena, luego de la derrota 1-0 ante Unión Española, que significó perder el título.
Toro era uno de los más afligidos, quizás, porque al minuto 58 vio pasar la pelota como en cámara lenta en dirección a la portería de Requena: el lateral hispano Stefano Magnasco remató de derecha (aunque pareció que quiso dar un pase) y el balón entró sorpresivamente al arco para el 1-0. El defensa de 31 años se agarró la cabeza sin creerlo en el festejo: fue el tercer gol en toda su carrera.
El equipo minero dirigido por Gustavo Huerta llegó puntero, con 56 unidades, a la última fecha del campeonato y solo un triunfo de Huachipato (54 puntos) ante Audax Italiano, en Talcahuano, podía poner en riesgo el segundo título de Primera en su historia. Y ocurrió ese escenario menos probable, aunque Cobresal alcanzó a saborear por unos minutos el título cuando Cecilio Waterman empató de cabeza al minuto 66 (ver recuadro).
Después del pitazo final, los jugadores mineros se acercaron a la galería Atilio Cremaschi donde se ubicó su hinchada. Recibieron aplausos pese a la dura derrota y ahí varios empezaron a llorar mientras miraban a la gente: el delantero panameño Cecilio Waterman y el argentino Requena eran los más tristes. Luego emprendieron la dolorosa caminata de vuelta al camarín. Waterman fue animado por su compañero Gastón Lezcano, a la pasada recibió el saludo del portero rival Nicolás Guirín y después se tapó la cara con la camiseta para calmar su llanto (el volante Alejandro Camargo hizo lo mismo).
En el camarín, Huerta y los capitanes Lezcano y Camargo, además del presidente del club, David Agüero, le dedicaron unas palabras al equipo. «La amargura está, producto de que teníamos toda la ilusión de salir campeones. Lamentablemente no hicimos un buen partido como para llegar a generar lo que queríamos. Pero igual no puedo desconocer lo que hizo el equipo durante todo el año, muchas veces estuvimos punteros y eso no fue regalo», dijo el técnico. «Esperamos recuperarnos, porque realmente la amargura es grande. Pensábamos que podíamos salir campeones, los méritos los teníamos, así como los tuvo Huachipato», agregó.
La charla en el vestuario fue de agradecimiento. «El profe obviamente nos transmitió tranquilidad, que estaba orgulloso de nosotros. Que si nos querían reconocer o no ya era un tema de la gente, pero él nos reconocía por todo el campañón que habíamos hecho», contó Cristhofer Mesías.
«Fue transmitir sensaciones positivas porque estamos orgullosos del grupo que tenemos, de lo que hicimos a lo largo de todo el año y, a pesar de lo que pasó hoy, hicimos un gran esfuerzo durante el año, crecimos como personas, como grupo, y dejamos en alto a la institución, que era lo más importante», detalló Camargo, con los ojos llorosos.
«Lo único que les dije fue que estaba orgulloso de cada uno de mis compañeros que han demostrado una valentía y un orgullo enorme durante todo el campeonato», contó Lezcano, el otro capitán.
«No sé si voy a seguir», dijo Huerta sobre el próximo año, en que Cobresal jugará Copa Libertadores.
Gol de Waterman ilusionó
Al minuto 66, el delantero Cecilio Waterman puso de cabeza el empate 1-1 ante Unión y desató la euforia de Cobresal. En ese momento, con Huachipato empatando 0-0 ante Audax en Talcahuano, los mineros se llevaban el título. Pero en solo unos minutos se desató el multiverso del torneo. El árbitro Felipe González se comunicó con el VAR para revisar la jugada por una posición de adelanto. En el sur, Huachipato puso el 1-0, lo que abrió un segundo escenario: igualaba en puntaje, con 57 unidades, a Cobresal, lo que obligaba a disputar una final para definir al campeón. Una tercera opción posible fue la decisiva: a los 69 minutos, el juez González anuló el tanto de Waterman y con la derrota, Huachipato terminó como campeón. «No hicimos un buen partido como para pensar que por esa opción lo perdimos», dijo Gustavo Huerta, DT minero.


