Nueve ases de paso por Chile había en Liniers, incluidos Williams Alarcón y Rodrigo Echeverría
El ex entrenador de Colo Colo y Universidad Católica se consagró por primera vez en su país, al mando de Vélez Sarsfield.
«Ahí anda caminando, sereno y tranquilo. Ha sido realmente el padre de esta criatura», dijo Mariano Closs en su engolado relato, al ver a Gustavo Quinteros en la cancha, después de consagrarse campeón del fútbol argentino con Vélez Sarsfield.
Gustavo Quinteros, el mismo que hace exactamente un año dejó el fútbol chileno, después de que el directorio de Colo-Colo le bajara el pulgar a su renovación en votación dividida, llegó a la cúspide de su carrera como entrenador: ganó la Liga Argentina de Fútbol con Vélez Sarsfield, en una apasionante definición.
Con la misma camisa color azul oxford que lució como técnico del Cacique y antes, en Universidad Católica, levantó por primera vez la copa mayor del fútbol argentino como estratega, veintinueve años después de conseguirlo como jugador en San Lorenzo. Por fin en su país, después de ser campeón dirigiendo en Ecuador, Bolivia y Chile.
Quinteros se encontró con Marcelo Espina en los festejos. El Cabezón, comentarista de ESPN, fue gerente deportivo de Colo Colo y lo presentó oficialmente en 2020. Cuatro años después, en otros roles, le preguntó si «ser campeón en Argentina era una cuenta pendiente».
«Siempre, siempre», contestó Quinteros. «Porque siendo argentino, y trabajando como dieciocho años afuera, tenía muchas ganas de volver y de conseguir un título acá también. Se dio en el primer año, así que estoy muy feliz, muy feliz, muy contento. Seguramente mi familia de Cafferata, mis padres, mi hermana, toda mi familia y todos mis amigos estarán muy contentos. Y por supuesto acá, mi esposa, mis hijos que siempre me apoyan y vienen siempre a la cancha y van donde juega Vélez».
Fue el epílogo de una jornada a tablero vuelto en el estadio José Amalfitani: Vélez derrotó 2-0 a Huracán y se hizo inalcanzable para Talleres, que a la misma hora cayó ante Newell s Old Boys en casa (3-1). Un epílogo que tuvo fútbol chileno por todos lados.
En Vélez, además de Quinteros fue titular y capitán Agustín Bouzat, ex Colo Colo. Mientras que en Huracán jugaron los nacionales Williams Alarcón y Rodrigo Echeverría, más Hernán Galíndez (ex Universidad de Chile), Walter Mazzanti (ex Huachipato) y Guillermo Burdisso (ex Universidad Católica). Súmele en la banca del Globo a Frank Kudelka (ex U) y Luca Marcogiuseppe (ex Unión La Calera y Audax Italiano). Y en Talleres a Bruno Barticciotto y Ulises Ortegoza.
Los goles de Claudio Aquino y Damián Fernández para Vélez adelantaron los festejos en el primer tiempo. Huracán, que llegaba aleonado por la opción de ganar la liga con una combinación de resultados, no estuvo a la altura. Más allá de un dron con la bandera del Globo sobre la cancha de Vélez que encendió la rivalidad entre ambos equipos, el trámite fue todo del cuadro del Fortín.
A Quinteros ya lo tenían completamente mojado antes de que llegara el pitazo final, y luego compartió abrazos con el cuerpo técnico que celebró seis títulos con Universidad Católica y Colo Colo, mientras los hinchas lloraban en las tribunas.
Es que le costó celebrar: el equipo de Quinteros perdió la final de la Copa de la Liga y el jueves pasado cayó en la definición de la Copa Argentina. Pero fue por lejos el mejor equipo de la temporada y lo pudo ratificar en la Liga Profesional, que le permitirá estar en la próxima Copa Libertadores y devuelve la gloria a Vélez después de 12 años.
El conjunto de la V azul se llevó el título con 51 puntos, tres más que Talleres y Racing, y un 62 por ciento de rendimiento. Un campañón con la firma de un Gustavo Quinteros que se fue de Chile para llegar a lo más alto en su país.


