Desde la falta de gracia de Calama a las burlas a los ñuñoínos: muchas comunas cargan con su estigma
La semana pasada el bullying virtual golpeó nuevamente a Talca, tras viralizarse el intento de crear «el completo más largo del mundo» en una plaza de la ciudad. La larga hilera de panes no solo desencadenó una avalancha de memes, sino incluso anuncios publicitarios.
Pero Talca no es la única ciudad chilena objeto de bromas. Calama, Valparaíso, Concepción e incluso la comuna de Ñuñoa comparten historias similares. ¿Cómo se toman sus residentes los prejuicios y estereotipos?
Calama
Vecinos de Calama asumen que las burlas hacia su ciudad se centran en la estética: algunos pueden percibir la aridez del paisaje como poco atractiva.
Rubén Salinas, jefe de comunicaciones de Cobreloa, tiene conciencia de que Calama puede lucir poco agraciada. «Es como un campamento minero, un asentamiento de personas que vienen a trabajar, pero también es una ciudad que ha crecido mucho», apunta. «Yo soy de Iquique, llevo 12 años acá, y Calama es una ciudad que te da muchas oportunidades en términos de desarrollo profesional y familiar: mi casa está en el extremo sur y yo trabajo en el extremo norte, pero tengo la garantía de ir a almorzar e ir a dejar a mi hija al jardín, ya que estoy en 15 minutos en mi casa», destaca.
«Calama aporta mucho, pero el problema es que esa plata no queda acá. Si parte de los recursos que produce esta zona quedaran acá, sería otra realidad», asegura Salinas.
Valparaíso
Es reconocida como ciudad turística gracias a su decimonónico esplendor portuario y sus coloridas casas en los cerros. Pero también enfrenta serios desafíos ambientales y de planificación, que sustentan críticas relacionadas con su higiene urbana.
Desde el cerro Bellavista, la cantante Wavy Serena (Francisca Seguel) comparte su perspectiva sobre las etiquetas. «El primer estigma de Valparaíso es de ser sucia», confiesa. «Se dan muchos recovecos por la topografía, las escaleras son como lugares de junta para carretear», describe. «Pero cuando más queda la ca… es cuando llega gente de afuera, porque nadie va a estar orinando en la entrada de su casa a propósito. Acá todos vivimos en esas mismas escaleras y queremos que nuestro entorno esté limpio», sostiene.
Sobre la basura en las calles, sobre todo después de los fines de semana largos, menciona dos puntos: «Pasa por el carrete, ya que hay mucha bohemia. Y también por la mala planificación: acá no hay de esos contenedores grandes, como en Viña».
Lo que destaca es la diversidad. «Hay muchos locales que son atendidos por gente no binaria. Eso es un rasgo positivo, quizá por lo mismo gente de la comunidad (LGTB) se vienen para acá, porque son más aceptados».
Santiago
¿Qué hay sobre la capital de Chile? Tal vez la burla más recurrente es que Santiago se inunda con cualquier chaparrón.
Rex The Gex es un creador de videos parodia que se viralizan en Instagram y YouTube. Uno se llama «Lluvia sorprende a santiaguinos» (https://tinyurl.com/rexgex). La poca adaptación de la capital a las lluvias, señala, se traduce en una sensación generalizada de no saber cómo actuar.
«Para algunas personas una lluvia, más que ser algo malo, es como un panorama, como tomarse algo caliente mientras llueve. Sin embargo, esa intensa lluvia no se siente igual para alguien cuya casa no está adaptada, pues sufre inundaciones y otros daños, debido a que algunas infraestructuras en Santiago no están diseñadas para soportar tanta agua», critica.
Ñuñoa
En el caso de la comuna santiaguina, las bromas apuntan a un perfil supuestamente progresista de sus residentes: jóvenes vegetarianos de bigote paseando al perro o montados en bicicletas con canasto.
El influencer Pablo Fuentes, vecino de Ñuñoa (@contardito en Instagram), es conocido por sus tips de moda. «Tengo la teoría de que uno siempre es el ñuñoíno de alguien más, porque ahora basta con la actitud para que te usen el meme de ñuñoíno», comenta. «Por ejemplo: ser vegano. Con eso ya te dicen que eres ñuñoíno, aunque vivas en Maipú o en San Bernardo».
A Fuentes eso no le ofende: «No me considero ñuñoíno como tal, simplemente vivo en Ñuñoa. Aún así, me parecen chistosos los memes».
A saber: el starter pack del ñuñoíno incluye ropa de segunda mano (sobre todo cortavientos de vivos colores) y tote bags (bolsas de mano) de alguna tienda o artista. «Creo que el estereotipo de la ropa viene de los universitarios que andan por Ñuñoa, que son básicamente los de la facultad Juan Gómez Millas, que son muchas veces como el meme del ñuñoíno: alguien muy abajista, en el sentido de aparentar de que vivió carencias», comenta Fuentes. «Esto se suma a que se puso de moda el tema de la ropa americana», remata.
Concepción
Autoapodada como la capital del rock, Concepción tiene una tradición musical con bandas de hace algunas décadas como Los Tres, Los Bunkers o De Saloon. También sus residentes la autodenominan como la capital de sur, lo que podría ser un factor detrás de la etiqueta de soberbios que los persigue.
Mauricio Fox, penquista, lo explica así: «Concepción es la cuna del rock. Aquí se ha destacado mucho la música y obviamente eso -más que ser soberbios- lleva a que los ciudadanos se impregnen de ese tipo de cosas buenas, porque siempre se tiende a destacar las cosas malas (…) Los santiaguinos, especialmente, aportillan eso. Pero uno, como es de región, ya sabe que no todo va a ser Santiago».
Fox da un ejemplo ajeno a la música: «Los coleccionistas de Lego de Santiago nos odian porque fuimos reconocidos y destacados positivamente por Lego Dinamarca (la empresa de los bloques de colores es danesa). Y qué mejor que aportillarnos con memes, con chistes, con sobrenombres: así es la idiosincrasia del chileno».


