El director Ernesto Díaz dice que su cinta no es sólo patadas y combos
Además defiende su cine de acción a la chilena. En las escuelas todos hacen películas iguales, dice.
Y pasó la segunda semana después del estreno de «Mandrill», la nueva película protagonizada por Marko Zaror y Celine Reymond. Es una entretenida cinta de acción y suspenso, que se mezcla con elementos de comedia y algunos guiños al cine «B» de los setenta. Sin hablar de cifras, el director Ernesto Díaz Espinoza es cauto a la hora de las evaluaciones. «En espectadores estuvo por debajo de las expectativas, pero en la reacción del público anduvo mejor. Me he ido a pasear a las salas y al final la película termina con aplausos. Es algo que no es normal y me llena de satisfacción», dice.»Mandrill» es la tercera película de la dupla Zaror-Díaz, detrás de «Kiltro» y «Mirageman». Todas han mantenido un estilo de bajo presupuesto, cierta ironía para enfrentar las artes marciales e innegable chilenidad, lo que les ha valido moderadas loas de un sector de la crítica especializada, pero que por alguna razón aún no logra conquistar masivamente al público.
«En general hay un prejuicio por el hecho de que actúa Marko. La gente cree que son películas sólo de artes marciales, cuando sobre todo Mandrill apunta a un público mucho más amplio. Es una película de acción, pero también tiene romance, lo que ha hecho que al público femenino le guste mucho», apunta Díaz.
-¿Cuesta que la gente tome en serio una película chilena de acción?
-Yo hago el cine que me gusta. Pero en las escuelas de cine existe una tendencia al cine arte. Se habla de obra de arte versus producto. Los estudiantes temen no ser vistos como inteligentes o intelectuales y las películas que los llevaron a estudiar cine, como las de Tarantino, las terminan olvidando. Terminan todos haciendo películas iguales.
-¿El cine chileno es aburrido, entonces?
-No he dicho eso. Me gusta el hecho de que están muy bien marcados sus autores. Ahora en las temáticas hay de todo. Hay comedias exitosas que distan del cine arte. Esta cosa pasa más en las escuelas.
-¿Con «Mandrill» se cierra una trilogía con Zaror?
-Sí, quiero hacer algo diferente. Ahora voy a incursionar en el cine de gángsters y de terror. Voy a volver a hacer cosas con Marko, esto es sólo una pausa. Mi próximo proyecto se llama «Santiago Violenta» (ojo, que es con «a»).
En FacebookCulto al James Bond chileno
Una de las gracias de «Mandrill» es la importancia de un personaje ficticio en la película. John Colt es una especie de 007 chileno, un ídolo que el protagonista quiere imitar. «Se suponía que el referente de Mandrill era James Bond, pero no podíamos usar el nombre, así que hicimos una imitación», cuenta Díaz. El resultado es un superhéroe mujeriego, bueno para la piscola y el baile, cuyo trailer aparece inserto en la película y que ya tiene club de fans en Facebook. «Partimos filmándolo bien casero, en mi departamento, con cámara digital, un amigo del colegio, mi señora, mi papá y otro amigo. Quedamos con las ganas de hacer la película entera de John Colt. Me la han pedido mucho y es posible que se haga», agrega.


