Comenzaba a atardecer, tipo 20 horas, y el público del Club Hípico destilaba y emanaba, entre otras cositas, legítima ansiedad. Había terminado recién el show de los teloneros de Criminal y la uniformada masa humana, más de 50 mil personas, estaba en reposo.
Sin embargo, una hora antes del poderoso show que anoche ofreció Metallica, el batallón de fanáticos del heavy metal que llegó temprano para instalarse cerca del escenario, se prendió y comenzó a rugir como nunca. La aparición de una mujer anciana en medio de miles de roqueros provocó una mezcla diversa: respeto, curiosidad y risas.
Graciela Mora, 76 años, con la ayuda de un bastón y acompañada por su sobrino César, de 16, se abrió paso entre la transversal selva. En medio de los gritos de «¡Abuela ídolaaaa!», la señora Graciela saludó y realizó con sus dedos la clásica señal metalera: los dedos índice y meñique estirados. Luego, se acercó a un stand de poleras, pidió una jaba de bebidas vacía y ahí se sentó para ver el show.
«Toda la vida me ha gustado el rock, que no es lo mismo que el rock and roll. He visto a Deep Purple y a Roger Waters, y ahora que voy a ver a Metallica me puedo morir tranquila», contaba la señora. «Mis amigos se ríen», agregaba su sobrino con timidez.
Mientras la gente se le acercaba a saludarla, Graciela movía su cabeza. «Yo sufro de vértigo y la música pesada me hace bien para el dolor de cabeza. Ah, y ponga ahí mijito que el reggaetón lo odio y no me gusta. ¿Mi canción favorita de Metallica? One».
A las 21.20 la señora Graciela se quedó sola en ese rincón. Su sobrino cuidador se fue a saltar para adelante y la música retumbó. En las pantallas gigantes se proyectó una escena de «El bueno, el malo y el feo» con los sones de «The ecstasy of gold», y Metallica apareció con James Hetfield, Lars Ulrich, Kirk Hammett y Robert Trujillo.
Lo que vino fue poderoso. Y aunque en las tres primeras canciones quienes estaban en la galería percibieron fallas de sonido, la cosa se arregló. Sonaron clásicos como «Master of puppets», «Fade to black», «Enter sandman», un par del disco «Death magnetic» y los fuegos artificiales añadieron aún más espectacularidad. La fiesta terminó con «Seek and destroy» y la gente disfrutó. La señora Graciela se fue feliz para su casa.
Karen Amenábar
Lluvia de piropos a ex amiga de Marlen
V. García
Instalada en un stand de poleras de Metallica, Karen Amenábar, la roquera que le contó al país que había sido pareja de Marlen Olivari, fue ampliamente piropeada. Luciendo unos pantalones de cuero muy ajustados y mostrando su piel tatuada, la mujer disfrutó de su experiencia. «Es increíble, la gente me aprecia por lo que soy y no por el tema de Marlen», dijo Amenábar.
– ¿A Marlen le gustaba el rock?
– Nunca pude convencerla. Ella escuchaba Vengaboys y Karen Paola. Lo más heavy que le gustaba era «Under the bridge» de los Red Hot Chilli Peppers. No había caso.
– ¿Estuviste con Metallica?
– Sí, con James Hetfield. Andaba con su señora argentina y andaba como súper cohibido.


