FOTOS DE REFERENCIA (Cargar Manualmente):
FOTO 1
Ruta: /2015/02/05/Politica@1_GMA2K077R_1_POL_elia_molina_0502_IMG.jpg
Título/Pie de foto: «Obviamente, me dio pena dejar el cargo, pero no lloré» Helia Molina
FOTO 2
Ruta: /2015/02/05/Politica@1_GMA2K077R_1_14_911_0502.jpg
Autor de la Foto: MIGUEL ARENAS
Título/Pie de foto: La ex ministra ha ocupado su tiempo en cocinar comida Thai.
La ex titular de Salud cuenta detalles su salida del gabinete de Bachelet
Asume que el cargo le dio un capital político, pero aún no tiene claros sus planes. «Yo ahora estoy viviendo una especie de duelo».
Marta Arriagada E.
Son casi la 13:30 de la tarde y la ex ministra de Salud, Helia Molina, está picando tomates en la cocina de su casa. Mientras tanto, la tapa de la olla de porotos graneados salta hirviendo hace varios minutos. Hace 37 días que la doctora Molina renunció al gabinete de Bachelet, tras hablar sobre abortos en «clínicas cuicas» y confiesa que el relajo la ha llevado a subir de peso, porque hoy le dedica todo su tiempo a la familia y, por supuesto, a la cocina, su hobbie.
Con la misma soltura que la hizo «meter la pata» el 30 de diciembre pasado, cuenta que vive una especie de duelo, que se entretuvo viendo algunos capítulos de «Master chef», que lee textos de ciencias y que viaja los fines de semana a su casa en Rapel. «Mi salida fue abrupta. No me estaba cayendo por la pendiente y me tuve que ir del ministerio. Estaba súper motivada. Obviamente, me dio pena dejar el cargo, pero no lloré. Para mí fue un regalo haber sido ministra de Salud», reflexiona y asume que su soltura al hablar le pasó la cuenta. «Yo soy sincera y soy buena para hablar. Pero no solo para meter la pata, sino para todo. Yo encontré que lo que dije no era tan terrible, pero también sé que no era un lenguaje para una ministra y, por eso, no dudé en renunciar. Lamento haber dejado mi cargo por eso, pero tampoco cambiaría mi personalidad para tener un cargo».
-¿Qué otros líos le ha traído su estilo espontáneo?
-No muchos la verdad. Solo esto. Yo trato de hablar en fácil. No saco nada con hablar, hacerme la inteligente, pero que no se entienda lo que uno dice. Pero ¿sabes? con esto que pasó yo quedé bien golpeada con el rol de los periodistas. Cuando yo vi el titular en «La Segunda» online, llamé altiro al ministro (Elizalde) y le dije: Sepa que desde ya tiene mi renuncia, ministro, para evitarle problemas al gobierno.
-¿Le gustaría volver a ser ministra?
-Para qué le voy a mentir. Claro que me encantaría volver a ser ministra. De la pega que quedó por hacer, el proyecto de aborto era lo de menos.
-¿Qué le han ofrecido?
-He conversado con personeros del gobierno que han sido súper solidarios conmigo, pero no he tenido ningún ofrecimiento concreto sobre trabajo. Este es un período en que necesito un espacio para saber a dónde va mi vida también. Me gusta hacer clases.
-Si le gusta cocinar podría poner un restaurante…
-Mi marido (fallecido) quería poner uno, hace diez años, pero yo no quise hacerlo porque es mucha esclavitud.
-¿Cómo es ahora su relación con Bachelet?
-Tenemos una relación laboral de una construcción de política pública con los mismos intereses.
-Hay versiones de una posible candidatura suya a una alcaldía.
-Yo nunca he sido candidata, pero sé que mi salida del gobierno generó respaldo popular y eso se siente, veo las redes sociales y me emociona mucho. Ahora yo vivo un proceso, que es una especie de duelo. No pienso en candidatearme, pero tampoco lo descarto. Ser candidata significa hacer una inversión, gastar plata y en verdad yo no me arriesgo.


