Heredia inclaudicable

Fecha:

FOTOS DE REFERENCIA (Cargar Manualmente):

FOTO 1
Ruta: /2015/01/23/Cultura@1_G5E2JVFRH_1_68_825_2301.jpg
Título/Pie de foto: La música de la soledad
Ramón Díaz Eterovic
Lom Ediciones, 2014, 344 páginas.

FOTO 2
Ruta: /2015/01/23/Cultura@1_G5E2JVFRH_1_CUL_PatriciaEspinosa_2301_IMG0.jpg
Título/Pie de foto: Patricia Espinosa


Díaz Eterovic desarrolla una novela donde se actualiza el componente crítico de su obra, renovando el afán justiciero de su protagonista y demostrando que, por muy grande y compleja que sea la causa, Heredia no se va a amilanar.

Patricia Espinosa

Pocas veces un personaje literario logra sobreponerse a su autor y alcanzar vida propia. A casi treinta años de su primera aparición, el detective privado Heredia se ha ganado un lugar fundamental en la narrativa chilena. Este mérito es el resultado de la dedicada labor de Ramón Díaz Eterovic, quien ha logrado configurar tanto un personaje excepcional como una propuesta literaria sólida, donde prima la crítica social. El particular modo de Díaz Eterovic de articular ficción y realidad da lugar a una literatura que funciona como una crónica que registra los turbios procedimientos de distintos grupos de poder que marcan la historia reciente del país. Heredia, símbolo de la modernidad y símbolo de la marginalidad, se ha confrontado desde sus inicios no sólo con la dictadura, sino también, ya en democracia, con los poderes fácticos que rigen los destinos del país.

La música de la soledad nos enfrenta a un personaje obviamente más desgastado. El transcurso del tiempo le ha pasado la cuenta, al igual que la mala vida. Heredia, bebe y fuma como un condenado, además ha radicalizado su soledad. A su lado sólo queda Simenon, el encantador y fiel gato filósofo, y Anselmo, el quiosquero que, desde su condición de hombre común, apaña al detective en el día a día con sus consejos y actitud entusiasta.

El detonante de esta novela es un caso particularmente interesante. Heredia se entromete con una gran empresa minera que contamina un pequeño pueblo nortino. La tierra, las aguas y el aire se encuentran infectos de residuos tóxicos que están minando cada vez más la salud de los habitantes de Cuenca. El asesinato del abogado que apoya a los pobladores, amigo de Heredia, es el punto de inicio de una trama conspirativa compuesta por un eje y múltiples microhistorias que dan cuenta de un contexto de putrefacción mayor dado por los vínculos entre el mundo empresarial y la política. Desde una mirada casi profética, considerando los férreos vínculos entre el poder económico y el mundo político que se han revelado en los últimos días, el detective nos lanzará a la cara con lentitud, pero con gran determinación, una verdad atroz.

Al modo de un policial inglés, Heredia recoge con minuciosidad pistas y ata los cabos que le permitirán armar el complejo acertijo delictual. Un importante contrapunto es la presencia de la detective Doris Fabra, quien asume una de las aristas del caso. Doris es una mujer fuerte, como todas las que aparecen en roles protagónicos en la obra de Díaz Eterovic; por lo mismo, pone sus reglas y obliga a Heredia a asumir un compromiso mayor. Las variadas secuencias en torno a la pareja están en clave romántica e incluso erótica; sorprende ver esta faceta del detective, sin abandonar su tono mordaz y su actitud ruda, se muestra emotivo y, a su manera, entusiasta de comenzar una nueva vida.

Díaz Eterovic desarrolla una novela donde se actualiza el componente crítico de su obra, renovando el afán justiciero de su protagonista y demostrando que, por muy grande y compleja que sea la causa, Heredia no se va a amilanar. El experimentado detective aparece mucho más rabioso, arriesgado y, aunque parezca extraño, gratamente sentimental. Su pequeña pero inclaudicable lucha, sumada a su heroica derrota, son los dos vectores centrales en esta novela que confirma no sólo el gran valor literario de Díaz Eterovic en el ejercicio de una literatura comprometida, sino la importancia de Heredia, personaje que se ha vuelto el gran símbolo del ejercicio de una guerrilla menor y, pese a todo, efectiva.

La música de la soledad
Ramón Díaz Eterovic
Lom Ediciones, 2014, 344 páginas.

Compartir:

Hoy en lun.com

Tendencia

Artículos Relacionados

$2.831.336.713: detalles de polémica auditoría por remodelación en ministerio de la Mujer que partió en 2023

Exministra Antonia Orellana rechaza el peritaje La subsecretaria de la...

Entretelones del tenso cruce entre Gala Caldirola y Coté López

La española habló anoche en Primer plano sobre su...

Pamela Díaz sentenció a Mago Jiménez y Pinilla: «Son un par de fallados»

Así los tachó la animadora en un podcast Tras el...

Ojo si se topa con alguno de estos cascos: los robaron de un museo

Hay piezas de Eddie Irvine, Clay Regazzoni y Eliseo...