Lo que no se ve en la tele, pero realmente importa
Entregar la banda no es sólo ceder el poder. Es también un montón de relatos que forman el lado B de la historia republicana.
-Pinochet tenía pena
El general Augusto Pinochet hizo su último consejo de gabinete el 10 de marzo de 1990. Según el libro «Crónicas de la transición», uno de los asistentes dijo que la ceremonia fue como «la despedida de cuarto medio». Pinochet quiso hablar, pero lo venció la emoción. «No digo más porque tengo pena», lanzó. Le quedaban pocas horas para dejar el poder.
-Los últimos chistes
El electo Presidente Patricio Aylwin se enteró, días antes de asumir el mando, que los autos de la Presidencia eran, en realidad, del Ejército. O sea, él no podría usarlos. Furioso, amenazó con llegar en taxi al Congreso el 11 de marzo, con todo lo que ello implicaba. Las nuevas autoridades también supieron que los días previos al cambio de régimen La Moneda fue vaciada por camiones y que se destruyeron muchos documentos. Por si las moscas.
-Tienen experiencia
Se repiten el plato
Alan García vino al cambio de mando en 1990, cuando regresó la democracia a Chile. Es todo un mérito, entonces, que este 2010 vuelva a la misma ceremonia, otra vez en su condición de mandatario de Perú. Otro que sabe de estas cosas es Jaime Ravinet. Se retiró el 2006 como ministro de Ricardo Lagos. El 2010 vuelve como titular de Defensa de Sebastián Piñera. Al otro lado de la vereda, huelga decir.
-Ojo con «El besador»
Cuando asumió Eduardo Frei, en 1994, la policía tenía una lista con indeseables, sujetos que no debían aparecerse por las instalaciones del Congreso. Uno de ellos era un tipo llamado Miguel Ángel, conocido como «El besador», quien tenía por costumbre colarse en ceremonias oficiales y regalar afecto a las muchachas.
-La mamá del Presidente
Doña Ema tenía 103 años cuando Lagos asumió. No pudo ir a la ceremonia, pero le preguntó»en qué te has metido» cuando el debutante mandatario la visitó tras calzarse la banda presidencial. Cuando le entregó el mando a Bachelet, Lagos ya no tenía a su madre acompañándolo. Entonces fue a su tumba y le dijo: «Mamá, salí de pie».
-Admirador gritón
Michelle Bachelet acaba de asumir el mando de Chile. Es ovacionada y ella, con su traje blanco, saluda radiante. Un admirador, entonces, grita desaforado «te amamos, Michelle». La Presidenta, picarona, le susurra a Lagos: «Le voy a tener que pedir el teléfono».


