La gran salvada del piloto en Iquique quedó registrada en múltiples videos
Estoy perfecto, quédense tranquilos, que no pasó nada. (…) Mis amigos me dicen Highlander, bromeó el deportista.
Son varios los videos que circulan en redes sociales y que captaron la caída de un parapentista que debió activar su paracaídas de emergencia, mientras volaba por los cielos de Iquique la tarde del domingo.
En la impactante imagen, que tiene como telón de fondo una despejada puesta de Sol, se aprecia cómo el piloto va cayendo con el paracaídas a una velocidad importante y con la vela del parapente completamente desinflada. Treinta segundos después, el cielo azul sale del plano principal y aparecen los edificios y la ciudad, mientras el parapentista sigue su caída. Finalmente, después de un minuto y medio, el piloto pasa entre medio de todas las construcciones y toca suelo en un pequeño terreno baldío. Para sorpresa de todos los que grabaron el momento, el hombre se levanta como si nada tratando de desenredarse entre las telas de la vela.
«Estoy perfecto, quédense tranquilos, que no pasó nada, fue un incidente en vuelo que puede pasar y bueno, nada. Sí, sucedió», dijo Guillermo, argentino y protagonista de esta gran salvada, quien alcanzó a ser entrevistado brevemente por el sitio Corresponsal Iquique.
«La verdad es que estaba volando bien, sin acelerador, tranquilo, estaba un poco ventoso, pero iba penetrando bien y de repente entró una racha fuerte que me hizo una plegada frontal 70, se metió en SAT (espiral) y no quedó otra que usar el paracaídas», explicó.
Mientras caía, Guillermo contó que sólo pensaba en controlar la situación. «Estaba trabajando en querer recuperar el parapente para que no embistiera con el paracaídas y estar en autorrotación. Era lo único que pensaba. Y después, ya pude tener un poco el parapente y vi más o menos donde iba a caer. Es todo muy rápido y caí perfecto en un lugar. Mis amigos me dicen que soy Highlander», dijo el piloto argentino, que había llegado a Iquique ese mismo domingo junto a un grupo compuesto por otros cinco paracaidistas.
Un freno
Cristian Serra, instructor de parapente hace más de 25 años y director de una escuela de vuelo en Iquique, cuenta que son frecuentes los grupos que hacen turismo de parapente en la ciudad. «Son grupos recreativos que vienen por varios días y vuelan de manera autónoma. Este grupo despegó alrededor de las 18:30 en Alto Hospicio para aterrizar en Playa Brava. Iquique es la capital del parapentismo en el cono sudamericano, porque es una zona muy amigable de volar, tiene condiciones de vuelo prácticamente los 365 días del año. No hay lluvia y el clima ayuda, pero las condiciones son diferentes cada día y hay que poder evaluar cada condición para hacer un vuelo con la seguridad que requiere», comenta.
Por las imágenes, Serra calcula que el piloto abrió el paracaídas de emergencia a unos 300 metros de altura.
«Este tipo de paracaídas, que es de emergencia, no es dirigible y se debe activar, no es automático. El paracaídas literalmente es un freno, pero te lleva donde te quiere llevar porque no se controla. El viento lo maneja. Es un dispositivo que le ayuda a llegar controlado al suelo. O sea, no fue una caída libre al suelo. Eso hubiera pasado si no se abre el paracaídas. Hay otros tipos de paracaídas que sí son un poco dirigibles, pero el del video no lo era. Afortunadamente, él cayó en un sitio eriazo y en la pendiente de una lomita. Tuvo mucha suerte. Debe haber bajado unos tres metros por segundo. Que no deja de ser violento, pero con eso hay técnicas de aterrizar, como se ve en el video que él aplicó».
¿Qué es una plegada, Cristian?
«En simple, la plegada es que la vela se desinfla, pierde la estructura. A diferencia del paracaídas, el parapente es dirigible y el piloto tiene el control. Creo que acá el error fue salir a volar en la tarde. Ese horario no es bueno. Casi nunca volamos en las tardes en Iquique».
¿Esta salvada fue suerte o pericia?
«Tuvo un buen aterrizaje. La idea, cuando aterrizas con un paracaídas, es tratar de descomprimir el impacto. Te pones en una posición donde tú tocas el suelo con los pies, pero con las piernas un poco flectadas y luego giras el cuerpo de modo que toques el suelo con el glúteo. Así la energía se distribuye y se descomprime la caída. Por lo que veo en el video es exactamente lo que hace. Él activó todo lo que tenía que activar para llegar al suelo de esa manera».


