Su hijo tiene una cardiopatía y a diario tiene que ver la falta de recursos, partiendo por baños en mal estado
Hago una invitación a Contraloría para ver cómo se están gastando los recursos en Chile, dice la asesora en innovación.
A Barbarita Lara, laureada ingeniera chilena, una vez la invitaron al Senado luego de ser reconocida por el Massachusetts Institute of Technology (MIT). Además de recibir las felicitaciones de un montón de políticos, cuenta la autora del libro «Hack Yourself», le entregaron una carta con cinco opciones de menú para escoger.
Tras varios años de aquella tertulia y el nacimiento de su segundo hijo -que tiene una cardiopatía congénita- Barbarita piensa en ese momento y se pregunta si es que era necesario derrochar tanto dinero en comida senatorial, mientras las condiciones en los hospitales públicos del país siguen empeorando. «Pienso una y otra vez en eso. Pienso en esa gente que es capaz de dejar que los baños de un hospital de niños esté malo con tal de tener cinco opciones de menú para comer en el Congreso. Hay prioridades. Cuando el presidente de la República va a sacarse fotos a los hospitales todo funciona mágicamente, pero en el día a día no es así. Por eso hice este llamado de atención. No se puede hablar de inclusión ni de protección a la infancia cuando no somos capaces de garantizar dignidad en lo más básico», menciona la ingeniera.
Barbarita público una carta abierta al presidente Gabriel Boric -en su cuenta de Instagram @barbaritalaram- donde le dice que el sistema público no les ha fallado como familia. De hecho, gracias al sistema de Garantías Explícitas en Salud (GES), su hijo ha podido recibir tratamiento. Pese a lo anterior, asegura, este y otros gobiernos han normalizado la precariedad, la falta de recursos y las listas de espera.
¿Qué colmó tu paciencia, Barbarita?
«Se nota que jamás un político ha pasado por un hospital. Si en el hospital se atendiera un político te aseguro que los baños estarían buenos, habría enchufes en las zonas de espera, tendrían asientos. Nosotros nos atendemos en el Hospital Luis Calvo Mackenna, que es muy bueno, con excelentes médicos, pero hemos visto cómo se ha deteriorado por la falta de recursos. Ahora los baños del policardio, que es la zona de atenciones de cardiología, están malos. Hay niños que están en silla de ruedas y necesitan ese baño. Pero no es solo eso, muchos papás vienen de regiones, deben esperar muchas horas, cómo no va a existir un mejor acondicionamiento de las zonas de espera, por ejemplo».
¿Cómo es la realidad de un hospital?
«Cuando ven que tú sabes, los funcionarios te hablan distinto, te tratan distinto, intentar explicarte al máximo. Pero hay papás que están muertos de miedo, que no tienen el conocimiento, que no saben dónde alegar y que simplemente están ahí en silencio en un pasillo del hospital esperando a que ojalá su hijo sobreviva. Eso no es justo. Nadie pide saltarse la fila, lo que exigimos es dignidad. No puede ser que estén implementando tecnología por capricho».
¿Tecnologia por capricho?
«Están pensando poner un data center en el desierto, pero si no pueden poner IA en hospitales para que funcionen mejor, entonces eso no es IA aplicada, es un capricho. Hago una invitación a Contraloría para ver cómo se están gastando los recursos en Chile».


