La gente busca darles una despedida digna, dice Karen Pino
Tiene una sala donde las familias tienen 15 minutos para despedir a su mascota. Luego viene la cremación y la entrega de las cenizas en un ánfora.
«El velorio es para darle una despedida digna a nuestra mascota. Es un servicio que ha ido creciendo en importancia. Ha habido un cambio en las familias: integran a sus mascotas, se crean lazos muy fuertes y se genera un respecto mayor hasta el momento de su muerte», cuenta Karen Pino (31 años), quien junto a su marido, Pablo Guerra, tiene hace seis años Almascota.cl, una empresa de velorios y servicios de cremación y eutanasia de animales.
La ingeniera en administración de empresas inició este emprendimiento cuando a una compañera de colegio se le murió su perrita. Ahí pensó qué pasaría si a ella le ocurría algo similar con la suya y no podía despedirla como se merecía. Compró dos hornos de cremación, adecuó una sala de espera y otra de velación en tonos blancos con velas y una cesta con una manta para poner a la mascota que está en proceso de conservación.
Es un espacio contiguo al crematorio que tiene una capacidad para unas ocho personas. También ofrecen el servicio de retiro, cremación y entrega a domicilio: «Hay quienes están muy choqueados y prefieren que nosotros hagamos todo. Les parece muy fuerte verlos fallecidos», dice Pino (@almascotas en Instagram)
¿A qué tipo de mascotas les hacen velorios?
«Han llegado perros y gatos. También animales exóticos como erizos, pájaros, cuy, cobayo, conejos. Hasta gallinas. Les damos 15 minutos para la despedida. Hay personas que llegan con rituales religiosos. Además, aprovechan para tomar recuerdos de su mascota, como estampar sus huellas y cortar un poco de pelo. Luego viene la cremación y les entregamos las cenizas en un ánfora».
¿Cuántos velorios hacen al día?
«Unas seis mascotas si no son tan grandes porque hay que cremarlos después. No tenemos itinerario porque la muerte es algo imprevisto. Vamos agendando de acuerdo al tamaño y peso de las mascotas».
Con vocación
A Karen y su marido les tocó usar el mismo servicio que ofrecen. «Teníamos una perrita con cáncer, la tratamos de salvar y no se pudo. En conmemoración a eso tenemos pensado abrir un hospedaje para animales desahuciados y manejo del dolor».
Karen afirma que tiene vocación para entender estos procesos: «Una hermana mía falleció a los tres meses, crecí viendo a mi mamá en duelo. Siempre he visto a los animalitos como niños. La muerte de un ser querido paraliza la vida».
¿Con cuánto partió su negocio?
«Con una página web, los hornos y las camionetas para ir a buscar a las mascotas. Hasta que tuvimos las suficientes espaldas para construir la sala de velatorio y de estar. Estamos tratando de innovar para hacer un parque cementerio para conservar las cenizas, y ampliar nuestro catálogo de productos. Tenemos ánforas, luego van a salir joyas o un book de condolencias».
El servicio completo -velación y cremación- cuesta desde $198.000. «Depende también del peso de la mascota».
Servicios más sofisticados
Veterinarias, petshop, alimentos, peluquerías, petsitter, guarderías, cremación son algunos de los servicios que existen en el segmento para mascotas. Vienen más, asegura Jorge Ahués, de la consultora GPS Property: «Los dueños están dispuestos a invertir en servicios que reflejen el amor y respeto que sienten por sus mascotas. Eso hace que haya una mayor conciencia sobre el bienestar animal».
De hecho, un reciente estudio concluyó que existen cerca de mil petshop en la Región Metropolitana, 40% más que en los últimos dos años.
Jorge Ahués postula que en un tiempo más surgirán servicios más sofisticados, como cementerios para mascotas y profesionales especializados en duelo y contención emocional.


