Marcelo Gajardo usó ese tiempo para mejorar sus ingresos y juntar más pie
Es más caro que un arriendo tradicional, pero te aseguras de pagar por una propiedad que te gusta, explica sobre la modalidad que ofrecen empresas financieras e inmobiliarias.
El ingeniero comercial Marcelo Gajardo pagó en cuotas el 15% de pie de un departamento en Ñuñoa que costaba 2.200 UF. Sin embargo, el momento de firmar la escritura coincidió con el estallido social, los bancos se pusieron más exigentes con los hipotecarios y él ya no calificaba para obtener uno.
«Me vi atrapado. La inmobiliaria me estaba presionando con la compra, pero ningún banco me daba el crédito. Iba a perder toda esa plata que había pagado», recuerda.
Ganaba $1.300.000 mensuales como analista en una empresa de energía y las instituciones financieras le pedían acreditar $1.600.000.
«Vendí mi Suzuki Baleno incluso para tener más pie, pero todos los bancos me dijeron que no. Yo quería mi departamento de 40 metros cuadrados porque está muy bien ubicado, a diez minutos de la estación de metro Ñuble, y quería irme a vivir solo», relata.
Buscó en Google fórmulas para salvar el pie del departamento y le apareció la opción de Hogarizate, una proptech que compra la vivienda y da la opción de vivir en ella por un arriendo mensual, del cual una parte se destina a completar el pie que falta. En ese tiempo, las personas pueden mejorar su perfil crediticio e incrementar sus ingresos para conseguir el hipotecario.
Hizo el trato en 2023. Pagaba mensualmente $640.000: el 70% correspondía al alquiler y el 30% restante se iba al ahorro. El plazo máximo para conseguir el crédito se fijó en 60 meses (cinco años).
«Trabajé mucho para lograrlo, me cambié del área de facturación a la de finanzas y después logré el puesto de jefatura con el que subí mi sueldo. También hice un plan para reducir gastos porque hasta los 30 años fui muy desordenado financieramente. Restringí el uso de la tarjeta de crédito, dejé de salir a comer, empecé a ir a supermercados mayoristas o la feria y dejé en cero el delivery y el Uber porque son gastos hormiga grandes», cuenta.
En poco más de dos años juntó el dinero necesario para pasar de arrendatario a propietario. Compró el departamento en 3.000 UF.
«Firmé la escritura del departamento hace un mes y la semana pasada pasó a mi nombre. El dividendo quedó en unos $530.000, 100 lucas menos que lo que pagaba antes. En 2019 tenía que pedir al banco 1.900 UF y ahora pedí 2.200 UF a 30 años», aclara.
El arriendo fue bastante más alto que el precio de mercado. ¿No le complicó?
«No, porque fue un salvavidas para mi problema. No creo que este sistema deba ser la primera opción para comprar una propiedad, siempre es mejor juntar el mayor pie posible y que el dividendo se adecue a tu sueldo líquido, pero me ayudó. Es más caro que un arriendo tradicional, pero te aseguras de pagar por una propiedad que te gusta. Te aprietas el cinturón dos o tres años y tratas de pagarlo lo antes posible. Además, la empresa te evalúa permanentemente para ver si mejoras tu situación financiera o estás con problemas».
Más oportunidades
Francisco Recabarren, fundador y gerente general de Hogarizate, explica que hoy 100 familias arriendan sus futuras casas o departamentos por hasta cinco años. Ante notario, los clientes y la empresa firman un contrato de arriendo y una promesa de compraventa.
«Se fijan el valor del inmueble y las cuotas mensuales. El 100% de los montos está definido desde un principio», dice.
La modalidad consiste en que las familias eligen sus viviendas, cuyos valores están entre 2.500 y 7.000 UF.
«Si una familia está en un programa para una casa de 3.000 UF, paga mensualmente $750.000, de los cuales $330.000 son arriendo y $420.000 para abono a la promesa y construir el pie del crédito», detalla.
Si una persona desiste de comprar, la empresa se queda con el 5% del ahorro
«Por ejemplo, si aporta 9% del valor de la propiedad, se reembolsa el 4%», menciona.
Algunas inmobiliarias también ofrecen esta modalidad de compra. Claudia Zapata, gerente comercial de Inmobiliaria Paz, cuenta que hoy tienen el programa en dos proyectos residenciales: Teresa Vial, en el barrio El Llano, San Miguel, donde los departamentos parten desde los 3.045 UF; y en la segunda etapa del proyecto Verdece en Lo Barnechea, con unidades de dos a cuatro dormitorios desde 9.842 UF.
«El cliente paga el 10% de pie al momento de firmar la promesa de compraventa, mientras que el 10% restante se abona mes a mes a través del arriendo, hasta completar el pie total en un año», detalla.
Juan Pablo Echegaray, gerente comercial de Exxacon Inmobiliaria, cuenta que más de 80 clientes han tomado la opción de arriendo por hasta 24 meses con opción de compra y ya son propietarios. La empresa permite esta opción para propiedades desde 3.000 UF y sobre 12.000 UF, incluso con estacionamiento y bodega.
«En el caso de una propiedad del orden de 3.000 UF, el arriendo ronda los $650.000 al mes. Si el trato es a 12 meses, se imputa el total del pago al pie final que el cliente necesitará para escriturar, lo que se suma al aporte inicial que haya hecho al inicio del contrato», destaca.
Si demora más de un año, se descuenta el 10% como servicio de arriendo.
En su caso, cuentan con 40 clientes actualmente en esta modalidad.
«Esto refleja que el arriendo con opción de compra se consolidó como una alternativa real. Es una tendencia creciente en la industria inmobiliaria porque ayuda a cerrar la brecha entre capacidad de pago mensual y capacidad de ahorro para el pie», destaca.


