Marcelo Segura, quien todavía se desempeña en La Moneda, es el autor de Retrato Presidencial
La muestra, de acceso liberado, reúne imágenes inéditas del segundo periodo del exmandatario, tanto de momentos oficiales, como de otros poco vistos: el Presidente paseando por una playa de Jamaica, siendo maquillado antes de una cadena nacional o una imagen corrigiendo a mano documentos.
Retrato presidencial. Así se llama la exposición que el fotógrafo Marcelo Segura inaugura el 6 de febrero en la Fundación Cultural de Providencia, en la cual se seleccionaron imágenes del expresidente Sebastián Piñera, durante su segundo periodo, entre 2018 y 2022. Se trata de una cronología desde que la máxima autoridad del país asumió su segundo mandato, hasta que falleció.
‘Fueron cuatro años siguiéndolo casi 24/7, inevitablemente se generaron lazos con él y su familia. Me encanta la fotografía política y siempre quise retratar a una persona mucho tiempo para hacer un reportaje', recuerda. ‘Intenté seleccionar fotografías muy republicanas, de actos que trascienden a un gobierno, como paradas militares o cuentas públicas y otras más íntimas en las que no necesariamente aparece él en primer plano. Cuando uno retrata a una persona, todo va sumando, como una taza o su traje, no necesariamente el personaje como tal. Lo acompañábamos incluso a sus vacaciones en Lago Ranco, porque siempre, aunque fueran sus vacaciones, había un par de actividades', explica Segura.
‘Hay fotos en su casa, maquillándose antes de las cadenas nacionales o trabajando en el avión; las hay menos protocolares, muchas que no se han visto antes', afirma Segura, quien ha sido premiado en más de una ocasión en el Salón Nacional de Fotografía de Prensa. Confiesa que cuando llegó al puesto, fue un poco complicado fotografiarlo, porque Piñera estaba más acostumbrado a las tomas protocolares, como el clásico apretón de manos entre dos autoridades.
‘Muchas veces, en esas situaciones, me alejaba para obtener una panorámica de lo que estaba sucediendo y él preguntaba: ‘¿Dónde está Marcelo?, ahí llegaba corriendo y hacía la foto protocolar. Sin embargo, eso fue al principio. Después fue entendiendo que necesitábamos hacer también las caras de las personas que estaban en la actividad y de los alrededores. Lo terminó entendiendo perfecto', recuerda.
Segura exhibe 57 imágenes únicas más un panel con otras, que en total superan las 100. ‘Como la exposición es una micro muestra, para la selección le pedí ayuda de mis colegas fotógrafos y camarógrafos de la Presidencia, además de a mi familia y consideré la opinión de otros que no tuvieran lazos conmigo y tampoco con la política, como una amiga de mi mamá, por ejemplo'.
El conjunto es casi el 10% del contenido de un libro sobre el expresidente que Segura está preparando hace diez meses. La iniciativa la financió con fondos familiares y cuenta con la aprobación de la familia Piñera Morel. ‘Le escribí a Magdalena Piñera Morel y le comenté que necesitaba juntarme con ella; le presenté la maqueta del texto porque le dije si había imágenes que les incomodaran, especialmente del funeral, yo podía reemplazarlas.
Hace seis meses de la muerte conoció la primera maqueta del texto. La vio y le encantó, no tuvo reparos que implicaran sacar o cambiar fotografías, tampoco del dossier de la exposición', contó. Sobre el funeral del exmandatario, cuenta que Cecilia Morel, justo en los momentos de los honores de Estado, lo divisó y le dio las gracias. ‘Este proyecto tiene una importancia profesional y emocional y no quiero recibir platas o aportes ni de privados, ni de la política, para que tenga mi sello.
De esa forma, tengo libertad absoluta de escoger las imágenes y de buscar las personas que quiero que escriban en mi libro. Este es un trabajo muy personal', cuenta Segura, quien continúa trabajando como fotógrafo de la Presidencia, esta vez registrando al mandatario Gabriel Boric. El fotógrafo comenzó su carrera en 2005 como reportero gráfico en el diario ‘La Cuarta' hasta 2009, y luego se incorporó a ‘La Tercera' y en otras publicaciones del conglomerado.
Para autofinanciar el libro, que espera publicar antes que termine el primer semestre, realizará una preventa que le permitirá recuperar lo invertido, ‘pero en ningún caso hacer un negocio', señala. ‘Me interesa dejar un legado histórico fotográfico de un Presidente para que en 30 o 40 años más las personas puedan ver cómo habitaba La Moneda junto a la escolta y los garzones de La Moneda', explica.
‘En 40 años más, puede que se modifique La Moneda y lo único que se perpetúará en el tiempo son las imágenes. En el fondo, es darle un valor histórico a la fotografía', aclara.


