Estudio de la Universidad de Emory evaluó a tres mil estadounidenses
Las experiencias previas permiten una serie de desarrollos individuales, interpersonales y sociales que son fundamentales en las relaciones de pareja, dice Luis Pino, director de la carrera de Sicología de la Udla.
Lleva 39 años casado y tuvo un pololeo previo de más de cinco años. El director técnico de la selección chilena, Ricardo Gareca, contó que conoció a su esposa en la adolescencia. «Nos criamos juntos», relató (puede leer la entrevista aquí (https://goo.su/CcZEU). Como se sabe, en las relaciones de pareja no hay recetas, pero la evidencia científica coincide en que la acumulación de experiencias de vida, que se reflejan en el tiempo en común, influye en la duración del matrimonio.
Estudio
Aunque pueda sorprender cuando un matrimonio se separa poco después de un largo noviazgo, la evidencia respaldada por investigaciones científicas sugiere que, en general, las relaciones prolongadas tienden a garantizar un matrimonio duradero. En un estudio publicado de investigadores de la Universidad de Emory, de Atlanta, Georgia, en la revista «Economic Inquiry» (https://goo.su/cuHkXG), que evaluó a más de tres mil matrimonios estadounidenses, se descubrió que las parejas que mantuvieron una relación durante uno o dos años tenían un 20% menos de probabilidad de divorciarse en comparación con aquellas que estuvieron juntas por menos de un año. Además, se observó que las parejas que estuvieron en una relación durante tres años o más tenían un 39% menos de probabilidad de divorciarse en el futuro.
Un equipo
Renée Lavanchy pololeó durante 11 años antes de casarse hace nueve. Aunque no convivió con su pareja durante el noviazgo, afirma que tener una relación prolongada antes del matrimonio «permite que la pareja se conozca mejor antes de comprometerse. Tener una base sólida de confianza, comunicación y afecto fortalece el matrimonio, especialmente, cuando la pareja decide tener hijos», dice. «Los niños cambian por completo la dinámica de vida de los padres, y si no existe una comunicación sólida y una relación resistente, es probable que la relación termine. Para mí, el haber conocido bien a mi esposo antes de casarnos ha sido fundamental para formar un equipo sólido y enfrentar juntos nuestros proyectos, ya que fueron planificados y discutidos previamente. Con el tiempo, nos dimos cuenta de que buscábamos lo mismo», resume.
Intereses
Para Luis Pino, director de la carrera de Sicología de la Universidad de Las Américas (Udla), «las experiencias previas permiten una serie de desarrollos individuales, interpersonales y sociales que son fundamentales en las relaciones de pareja». Afirma que se suele mencionar que las parejas funcionan porque tienen intereses en común, lo que considera cierto, «pero esos intereses pueden surgir antes de que la pareja se forme. Sin embargo, el deber de toda pareja es desarrollar, con el tiempo, nuevos compromisos en común para adquirir y asumir nuevas responsabilidades juntos». ¿Cuáles podrían ser esas responsabilidades? «Lo tradicional está relacionado con la maternidad o paternidad, pero cada pareja construirá sus propios intereses y compromisos», sugiere.
Desafíos
Para el sicólogo de la Udla es fundamental «la historia juntos, que hayan sido capaces de aprender, individual o en pareja, de las situaciones desafiantes, de todo tipo: culturales, socioeconómicas, políticas, de cómo vivir la sexualidad. Todo esto, en la medida que se resuelva apropiadamente, va a implicar una maduración y consolidación de la relación», argumenta y añade: «Como en una relación siempre existirán conflictos, como se conocen, tendrán una buena capacidad para resolverlos».
Convivir
El sicólogo clínico Pablo Palma Sosa, de la Universidad Autónoma, agrega el factor de compartir un hogar antes de formalizar como una buena manera de hacer más sólida la relación. «Convivir aumenta las probabilidades de tener una relación formal más exitosa porque se ponen a prueba las capacidades que se tienen para vivir con otra persona. Vivir juntos, las experiencias, los proyectos en común, aumentas esas probabilidades. Si tengo una relación larga sin convivencia, no aumentan esas probabilidades», opina.
Cultura
«Las experiencias están asociadas con el tiempo», comenta Pablo Palma. «Si llevo harto tiempo, probablemente ya estemos viviendo juntos, ya tengamos proyectos en común, y por eso aumentan las probabilidades de que funcione» plantea. Sobre el estudio en cuestión, realizado en Estados Unidos, dice que pasa que cada país tiene sus propias realidades, «lo que se ha visto, es que las diferencias culturales, más que aumentar, tienden a disminuir, con la globalización, en Occidente, al menos, somos cada vez más parecidos», concluye.
«Convivir aumenta las probabilidades de tener una relación formal más exitosa porque se ponen a prueba las capacidades que se tienen para vivir con otra persona», Pablo Palma, sicólogo.


