20 pacientes con la enfermedad en estado avanzado están recibiendo el tratamiento
Trimelvax, que contiene una proteína del molusco loco, fue desarrollada por el equipo del doctor Flavio Salazar, en la Universidad de Chile.
En el Hospital del Salvador, ubicado en la comuna de Providencia, está a punto de culminar la primera parte de un estudio clínico en el que se probó la seguridad de un tratamiento contra un tipo de cáncer a la piel llamado melanoma, que fue desarrollado completamente por científicos chilenos.
Flavio Salazar, profesor del Instituto de Ciencias Biomédicas de la Universidad de Chile, es uno de los creadores de la terapia Trimelvax, que en palabras simples es un concentrado de puré de tumores de melanoma mezclado con una proteína del loco chileno, el cual se administra a los pacientes a través de inyecciones subcutáneas.
«Lo que se le inyecta al paciente es ese puré de células tumorales, que provienen específicamente de un melanoma, y se mezcla con una proteína del loco chileno llamada hemocianina, la cual actúa con un adyuvante. Es decir, la proteína del loco chileno potencia el desarrollo de la respuesta inmune para atacar al melanoma», describe Salazar, ex ministro de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación ; también es investigador en el Instituto Milenio de Inmunología e Inmunoterapia.
¿Qué es lo que provoca esa inyección en el melanoma, docto Salazar?
«Lo que vimos en los estudios preclínicos con ratones es que cuando se inyecta el Trimelvax se activa el sistema inmune debido a que el concentrado de la inyección tiene ese puré de células de melanoma mezclado con la proteína del loco chileno. Al inyectarlo, se produce una reacción tipo alérgica, que es una reacción inmunológica. Eso hace que una serie de células del organismo lleguen rápidamente al lugar de la inyección. Esas células se comen este puré y se lo presentan a otras que se encargan de reconocerlo. De esa manera se activa el sistema inmune y se ataca al melanoma».
¿Y no se producen más tumores al inyectar ese puré?
«No. Ese puré tiene células tumorales destruidas, están muertas. Además, pasaron por un proceso de control de calidad. Otra cosa, los tumores no se contagian. Por lo tanto, aunque estuvieran vivas esas células, el sistema inmune las destruiría porque son de otra persona. Piensa en los trasplantes de órganos, aunque sea de un donante muy compatible igual hay que administrar inmunosupresores para que el sistema inmune no destruya el órgano».
¿Cuántas personas voluntarias participan en el estudio del Hospital del Salvador?
«Han tratado a 20 personas, el estudio está a punto de terminar. En su informe preliminar contaron que ha resultado todo bien y han visto resultados interesantes. Esto servirá para proyectar esta tecnología para que puedan realizarse estudios clínicos posteriores. También servirá para buscar inversionistas y desarrollar esta vacuna contra el melanoma y contra otros tipos de cáncer. Así como tenemos el puré de melanoma podemos tener puré de cáncer de próstata, entre varios».
¿Es solo una inyección la que se administra, doctor Salazar?
«El protocolo que se está probando incluye cuatro vacunas o inyecciones. Le decimos vacuna porque genera una respuesta inmune. Esas cuatro vacunas se inyectan en un periodo de dos meses y luego se hace seguimiento por dos años al paciente. La primera inmunización es en el día cero, luego hay otra al día diez, otra al día treinta y al día cincuenta. Los voluntarios son pacientes con melanoma avanzado, que ya probaron la última inmunoterapia disponible, sin resultados favorables. El estudio clínico lo encabezan el oncólogo Roberto Estay y la oncóloga Bettina Müller. También participa la doctora Mercedes López».
¿Espera repetir los resultados que tuvo en el estudio preclínico?
«El objetivo del actual estudio es analizar la seguridad de la vacuna o terapia. De todos modos, cuando nosotros publicamos el estudio preclínico vimos que hubo una reducción del 75% del tamaño de los tumores en los ratones. Además, hubo una prolongación de la sobrevida, que fue casi el doble».
Excelentes resultados, doctor.
«Fueron muy buenos. En humanos, eso sí, funciona distinto. Los ratones desarrollan muy rápido el melanoma, en unos 20 días. Entonces, con esta terapia su sobrevida aumentó a 40 días».


