Gloria Calaf lleva décadas estudiando la biología de esta enfermedad
Su recomendación es consumir dosis pequeñas,en polvo o ralladas, no en pastillas.
La curcumina es el principal componente activo de la cúrcuma, planta herbácea nativa de la India, a la que se le confieren efectos antioxidantes y antiinflamatorios. Consumir pequeñas dosis de este aliño de tono amarillo todos los días previene la aparición del cáncer.
Esta afirmación ha sido probada científicamente por una de las investigadoras más destacadas a nivel mundial en el estudio de la biología del cáncer, la doctora en Ciencias Biológicas chilena Gloria Calaf. Actualmente es investigadora del Instituto de Alta Investigación (IAI) de la Universidad de Tarapacá (UTA) e investigadora adjunta de la Columbia University Medical Center de New York.
«Mi recomendación es que no se consuman las cápsulas o pastillas que venden en las farmacias que se llama curcumin al 95%. Tiene que ser rayada o en polvo»
¿Por qué?
«Trabajamos con células normales y malignas transformadas por otras sustancias cancerígenas del ambiente, ya sea pesticidas, radiación, etcétera. Después fueron cultivadas en presencia de cúrcuma en dosis bajas y se demostró que mataba las células malignas en un proceso que se denomina apoptosis. En los ensayos de laboratorio probamos todo tipo de dosis. En dosis muy altas la cúrcuma mataba las células malignas y las normales, pero al administrarla en dosis bajas sólo mataba a las malignas».
¿Esto en qué se traduce, doctora?
«Quiero dejar en claro que la cúrcuma no sana el cáncer. Sí ayuda en el proceso de la muerte celular. Es una sustancia antioxidante y antiproliferativa, es decir, evita que las células se oxiden y evita que aumente el número de células. Es una prevención. Por ejemplo, cuando las personas tienen lesiones benignas, en general se transforman en malignas con el tiempo. Uno de ellos es el cáncer de colon que parte por un pólipo y el pólipo es el que se transforma. Con el consumo de la cúrcuma, ese pólipo no va a crecer ni convertirse en una lesión maligna. Esto sirve para todos los tipos de cáncer».
¿Alguna recomendación para su consumo?
«En polvo la dosis tiene que ser similar a como cuando uno le echa sal a la ensalada, una pizca todos los días. Y tiene que ser combinado con los alimentos. Por ejemplo, echársela al pescado y luego cocinarlo, lo mismo con el arroz al momento de cocinarlo. También, la planta natural rallada».


