Ambos sistemas pueden detectar amenazas, pero tienen diferentes alcances
El primero intercepta cohetes que vuelan en arcos elevados, mientras que el segundo alcanza blancos incluso fuera de la atmósfera.
De acuerdo a «The New York Times», el Iron Dome y el Arrow 3 fueron las dos armas defensivas principales de Israel contra el ataque iraní.
El Iron Dome (o cúpula de hierro) «puede interceptar muchos tipos de cohetes que vuelan en arcos elevados, lo que los hace difíciles de detener», según el periódico. Entró en funcionamiento en 2011 y realizó su primera gran prueba durante ocho días en noviembre de 2014, cuando militantes de Hamas y la Jihad Islámica dispararon unos 1.500 cohetes contra Israel. De acuerdo a los funcionarios locales, tuvo una tasa de éxito de hasta el 90% durante ese conflicto.
Los misiles del Iron Dome tienen 16 centímetros de ancho y tres metros de largo, poseen sensores en miniatura y guías computarizadas para apuntar a cohetes de corto alcance en comparación a los otros sistemas de misiles que integran la red, como el Patriot y el Arrow, que están desarrollados para distancias más largas y amenazas mayores.
Sobre el funcionamiento, de acuerdo a información de AFP, el Iron Dome tiene un radar que detecta al objetivo hostil a 70 kilómetros de distancia, una unidad de control móvil que analiza la amenaza y calcula la trayectoria y el punto de impacto, y con esos datos, responde la unidad lanzadora de misiles.
El Arrow 3 es el más nuevo de los misiles de tipo Arrow que posee Israel para su defensa antiaérea. Además es el que compone la capa superior, pues tiene mayor alcance.
«Está diseñado para interceptar misiles balísticos armados con ojivas nucleares y otras ojivas no convencionales fuera de la atmósfera terrestre», dice «The New York Times».
Puede alcanzar blancos fuera de la atmósfera terrestre o a más de 500 kilómetros de distancia.
«Utiliza un vehículo de impacto cinético, que se separa del misil principal y se dirige hacia el objetivo con precisión para impactarlo directamente», dice AFP.
Fue desarrollado por Boeing e Israel Aerospace Industries.
De acuerdo a Alfonso Kaiser, académico de la Universidad de los Andes y experto en Defensa, Israel tiene muchos sistemas de defensa antiaéreos integrados.
«Y dentro de eso, la gracia es que el sistema Iron Dome, por ejemplo, detecta, prioriza los blancos y posteriormente los va batiendo a través de diversos sistemas de misiles. El sistema escoge lo que tiene disponible para batir ese blanco de acuerdo a su priorización», explica.
«El 90% de los drones que tiene Irán son drones que tienen vuelo como una avioneta, de muy baja velocidad, de alrededor de 100, 150 kilómetros por hora. Estos son los que manda masivamente guiados por GPS, son lentos, vuelan a media altura. Entonces estos drones se pueden atacar con armamento menos sofisticado a un costo mucho menor, reservando el armamento más sofisticado para aquellos que lo requieran», agrega Kaiser.


