Jaime Vadell recuerda cuando el nominado al Oscar por «El Conde» lo retó

Fecha:

Edward Lachman está en la quina al premio por Mejor Cinematografía

Además, La memoria infinita, de Maite Alberdi, fue nominada a Mejor Documental.

En su nota con la predicción de qué películas serían nominadas al Oscar por Mejor Cinematografía, la revista «Variety» puso una foto de Jaime Vadell, con abrigo de piel y gorro militar, en su personaje de Augusto Pinochet en la película «El Conde». Para ese medio, el director de fotografía de la cinta de Pablo Larraín, Edward Lachman, era una carta fija en esa categoría y no se equivocaron. Este martes se dieron a conocer los nominados y él fue uno (es su tercera nominación), pero no sólo eso, «La memoria infinita», de Maite Alberdi, con la historia de amor de Augusto Góngora y Paulina Urrutia, fue nominada a Mejor Documental.

«Me acabo de enterar. Es fantástico, extraordinario y está en la mocha verdadera (con películas de Hollywood). Es que es muy buena la foto», asegura Jaime Vadell, tras consultarle por la nominación de la película que él protagoniza, a Mejor Cinematografía. Antes el premio se denominaba Mejor Fotografía, pero cambió y por si está medio perdido, la cinematografía es la narración visual en una película, donde se incluyen elementos como la iluminación, el encuadre, la composición, el movimiento de cámara, la profundidad de campo, el enfoque y el color.

Vadell cuenta que a él le gustó cuando le dijeron que la película sería en blanco y negro. «Me pareció buena idea, a mí me encantan las fotos en blanco y negro, las encuentro muy expresivas, más misteriosas y más lejanas, no tan realistas».

¿Y usted cómo se ve mejor, en colores o en blanco y negro?

«Jajajajá, no había pensado eso? la imagen ya está medio deteriorada, en colores o en blanco y negro, jajajá».

Los exteriores de la película los grabaron en la Patagonia ¿pasó mucho frío?

«Yo no pasé frío, porque usaba un abrigo que era como echarme un oso entero encima, me protegía totalmente del frío y estuve poco tiempo allá, yo grabé más bien interiores, que se hicieron acá en Santiago».

¿Qué me puede contar de Edward Lachman y su trabajo como director de fotografía?

«Es un capo. La fotografía es muy buena, ese gringo se sacó los zapatos. Es un hombre que ya tiene sus años y que está en silla de ruedas, pero chuta que mandaba».

¿Mal genio el hombre?

«Era bueno para retar. A mí me retó porque se me ocurrió tomar algo de una mesa. Él había ordenado la mesa, porque se preocupaba de los detalles más insólitos para la fotografía, no sólo de la luz, sino que además de la composición y la utilería que iba a salir, es un gallo salvaje? Entonces yo me acerqué a la mesa y como siempre los actores nos andamos comiendo todo saqué? no me acuerdo qué, parece que una naranja, y me empieza a gritar guaaaa, gua, gua, gua? ahí yo dije chu.. , ya, ya, ahí está, ahí está y dejé la naranja».

¿Usted agachó el moño nomás?

«Oooobvio, además que me dio mucha mucha risa, jajajá».

Le gritó en inglés, imagino.

«En inglés, claro? por el tono uno saca la cuenta y entiende que te están sacando la madre, jajajá. Se entiende perfectamente, jajajá».

¿Y por tomar una simple naranja?

«Para él era básico el orden de las cosas que había sobre la mesa. A uno le da lo mismo, pero para ellos no, ese es el ojo del fotógrafo».

¿No lo retó por otra cosa después?

«No, el director de foto no tiene poder sobre los actores? a menos que un actor le mueva la utilería, jajajá».

.

Compartir:

Hoy en lun.com

Tendencia

Artículos Relacionados

$2.831.336.713: detalles de polémica auditoría por remodelación en ministerio de la Mujer que partió en 2023

Exministra Antonia Orellana rechaza el peritaje La subsecretaria de la...

Entretelones del tenso cruce entre Gala Caldirola y Coté López

La española habló anoche en Primer plano sobre su...

Pamela Díaz sentenció a Mago Jiménez y Pinilla: «Son un par de fallados»

Así los tachó la animadora en un podcast Tras el...

Ojo si se topa con alguno de estos cascos: los robaron de un museo

Hay piezas de Eddie Irvine, Clay Regazzoni y Eliseo...