Soy legalmente ciego si no me coloco mis lentes de contacto, confiesa el actor
Le tocó usar lentes gigantes en el colegio, no pudo practicar deportes y sus compañeros se burlaban de él. Fue muy duro, reconoce a LUN.
Desde su infancia para Jake fue normal circular entre actores top. Su madrina es Jamie Lee Curtis y su padrino era Paul Newman. Su ahijada es, nada menos que, Matilda Ledger, hija del fallecido actor Heath Ledger y la actriz Michelle Williams. Él trabajó con los actores en «Secreto en la mañana» («Brokeback mountain», 2005), una de sus películas más famosas.
En cuanto a su vida personal, el intérprete de filmes como «Zodiaco» y «Animales nocturnos» aún es soltero. Entre sus exparejas se cuentan a Taylor Swift, Natalie Portman, Reese Witherspoon y Kirsten Dunst. Por estos días su novia es la modelo francesa Jeanne Cadieu y a él se le puede ver en la serie «Se presume inocente», de Apple TV, que ha recibido muy buenas críticas.
¿Qué tipo de proyectos le atraen?
«Crecí rodeado de mujeres fuertes, trabajando en la industria del cine, por lo que me atraen las historias con personajes y, sobre todo, con mujeres fuertes y empoderadas. Me fascinan las historias que conmueven. Mi socia en mi compañía productora es Riva Marker, ella es muy ambiciosa y estamos desarrollando muchos proyectos juntos».
¿Cómo es la relación entre usted y su hermana Maggie?
«Es increíble. Ella dice lo que piensa, es una mujer muy fuerte. Era igual de pequeña. Crecí en una especie de hogar matriarcal, una casa donde las mujeres eran quienes mandaban; fuertes, feroces e inteligentes. Si sigo, me puedo poner a llorar, porque mi hermana es simplemente extraordinaria. Intenta ser mejor, cada día trata de superarse. Siempre será mi hermana mayor (ella tiene 46 años). Hemos tenido nuestras complicaciones, pero estoy profundamente orgulloso de Maggie. La admiro y me gustaría que el mundo supiera lo que siento».
¿Cuáles son sus programas favoritos en streaming?
«Amo los documentales. Vi de una sola vez todos los episodios de «The crown», realmente no podía parar. Me fascinan los documentales acerca de las personas».
¿Qué recuerdos tiene de «Brokeback mountain» y de Heath Ledger?
«Muchos. Es interesante, creo que cuando se hace una película con ese tema (relación amorosa entre dos cowboys homosexuales) aparece un estigma respecto al elenco, en cuanto a la idea de la masculinidad, de la sexualidad y frente a los western en general. Durante mucho tiempo quedé impedido de montar a caballo y usar un sombrero de cowboy. Recuerdo cuando Ang Lee recibió un galardón en el Festival de Cine de Venecia como Mejor director y cuando Heath, Michelle y yo vivíamos en trailers al lado del río, en Calgary (en Canadá, donde se rodó la cinta). Nos levantábamos en la mañana y uno de nosotros preparaba el café para todos. Y yo observaba a Ang comiendo ojos de pescado crudo, jajajá».
¿De dónde le viene la confianza que tiene en sí mismo?
«De ser el hermano menor y haber sobrevivido a mi hermana mayor, jajajá, una hermana muy fuerte. Además, tuve padres que siempre me apoyaron en cuanto a la creatividad, a pesar de tener otros rincones que no son tan buenos para inspirar confianza. A pesar de esto, siempre me sentí apoyado y acepté las cosas en las cuales no soy muy bueno».
¿Sintió que en su infancia a veces no calzaba?
«Siempre tuve muy mala visión. Soy legalmente ciego si no me coloco mis lentes de contacto o mis anteojos. Y en esos años usaba unos lentes gigantes, lo que se manifestaba en un par de ojos grandes y raros. Por lo que recuerdo que me sentía incluso físicamente separado de todos porque no veía bien. Me gustaban los deportes como el béisbol, pero para mí era muy difícil agarrar la pelota, porque se me caían los anteojos. Yo me enojaba porque algunos niños me llamaban cuatro ojos, lo que era muy duro, pero también me sentía parte de la comunidad en cuanto a la religión y la creatividad».
¿Cuál es su idea de lujo?
«Cartier, Calvin Klein, jajajá (marcas de las que es rostro). Y, además, tengo una extraña obsesión con las almohadas, creo que son muy importantes y que no se les da el respeto que se merecen, jajajá. Lo dije, estoy obsesionado con ellas, tengo seis de las mejores marcas en mi cama, allí es donde me puedo relajar totalmente, jajajá».
¿Recuerda que haya hecho alguna locura por una mujer?
«¿Algo extremo?, jajajá. Creo que en una oportunidad organicé una especie de caza del tesoro, dejándonos pequeñas claves hasta encontrarnos. Esa relación terminó, pero fue muy placentera. No, estoy bromeando, jajajá».


