La rubia reconoce que ambas son lentas
Hay que capitalizar tanta travesura hecha en la vida, agrega la actriz de Sexo con amor.
Dos Javieras, una complicidad inigualable y un espacio para la risa sin filtros. Así se presenta «El show de las Javis», el nuevo programa que une a Javiera Acevedo y Javiera Díaz de Valdés, y que debuta este lunes en YouTube. La idea del proyecto surgió hace años en una conversación cotidiana entre ambas amigas, cuando se dieron cuenta de que su química recordaba a una famosa dupla televisiva del programa «Medio mundo» (Canal 13).
«Esto nació echadas en un sillón, tomándonos un café. Y como que somos lentas las dos, nos tomamos todo el tiempo del mundo y hablábamos de cualquier cosa y nos decíamos: Sí ¿tú qué opinas? y la otra respondía: No sé. De tanto hablar cosas así y reírnos, dijimos: Somos como la Vicky y la Gaby y pensamos que deberíamos hacer algo. Esto fue hace muchos años atrás», relata Acevedo.
La referencia a la dupla interpretada por Gloria Münchmeyer y Rebeca Ghigliotto no es casual. Ambas reconocen que la comparación surgió de manera espontánea, porque en su relación siempre ha existido la risa, la complicidad y la capacidad de jugar con los recuerdos. «Yo me sé la vida completa de la Javi (Díaz de Valdés). Lo que vamos sacando es como recuerdos, nos sabemos las historias y los hombres que hemos tenido y de lo que podemos reírnos. Nosotras nos reímos mucho de nuestras desgracias. Es muy importante a la hora de hacer este show», agrega la ganadora de la segunda temporada de «Top Chef Vip».
Díaz de Valdés complementa la idea, destacando que lo suyo es más que simple humor: «Autoparodia. Es una exacerbación de una misma. Es permiso para entrar en un tono, jugar con él. Reírse de nosotras mismas. Recordar periodos particulares de nuestra vida y verlos en perspectiva. Hay que capitalizar tanta travesura hecha en la vida».
Si hay algo que diferencia este proyecto es que no se trata sólo de humor, sino de la fuerza de una amistad real que se ha mantenido firme a lo largo del tiempo, pese a los distintos caminos de vida. «Nos conocemos hace muchos años y la vida nos ha juntado por diversas cosas, ya sea por la actuación, la publicidad, los hombres, las amigas, el teatro. Hemos tenido amigos que han sido pololos en común con nosotras. La vida publicitaria desde que somos chicas, miles de cosas, miles de escenarios. Nos hemos visto a lo largo de la vida y nunca nos hemos dejado de ver, quizás ahora menos que antes, porque las dos somos mamá, pero nos seguimos hablando, compartiendo o mandando cosas por chat», relata Acevedo.
La dirección de Héctor Morales fue clave para dar forma al experimento, pero lo esencial sigue siendo la autenticidad de su relación. «Me sentí muy bien, uno de los espacios en los que soy feliz es en el del juego, la risa, la complicidad. Con Héctor nos conocemos hace muchos años, recién me dirigió en la obra de teatro La mentira y quedamos con ganas de seguir jugando (trabajando). Él es muy aplicado, creativo, rápido, inteligente. Entonces estábamos en sintonía. También es protector, así que dentro de este experimento sentía seguridad», destaca Díaz de Valdés.


