Es parte del nuevo programa El fenómeno de Canal 13
A los 7 años huyó de Angola con su padre tras una guerra civil, y por décadas pensó que su progenitora había muerto allí porque no sabía de ella, hasta que un hermano lo ubicó y lograron volver a escucharse. Quiere juntar el dinero para ir a buscarla y llevarla a Portugal para que tenga una mejor vida.
En su currículum se puede leer que es espontáneo, le gusta entretener y se define como un guerrero. Joao Makuzulu, conocido como Joao Mu$ic, es artista urbano emergente y también es hermano mayor de Polimá Westcoast. Tiene 40 años y, desde este lunes, integra «El fenómeno», nuevo espacio de Canal 13 que emulara el extinto «Mekano», al cual accedió participar con un objetivo: reunirse con su madre Graça Mawao, a quien no ve desde hace más de 30 años, tras huir desde Angola. «Quiero ser consagrado en la música, porque soy un artista emergente. Eso me permitiría darle una mejor calidad de vida a mi hijo, a mis hermanos e ir a África a rescatar a mi mamá», señala.
Pese a que irradia buena onda y una actitud positiva, Joao tiene una historia de pequeño compleja. «Fui refugiado de guerra. Tuvimos, con mi papá, que salir arrancando del país por la guerra civil que había en ese entonces. Tenía unos 7 años y con mi papá anduvimos en varios países, llegamos a Brasil donde nos quedamos más de un año para luego llegar a Chile. Creo que fue el año 1995. De ahí para adelante me crié acá, estudié enseñanza básica y media y también estudié una carrera», resume.
Añade que «viví lo que es una guerra, ver gente morir a mi lado, cosa que no se lo deseo a ningún niño, ni ninguna persona. Luego llegué a un país donde no había cultura afro. Viví seis meses en la calle por situaciones de la vida. Eso me ayudó a tener un carácter de poder decirle no a las drogas, a los vicios».
¿Cómo salió de África?
«Mi mamá trabajaba en un registro civil, del gobierno. Como se estaba viendo quién dominaba el país, a los que trabajaban para el gobierno, los mataban. Esto lo supe hace unos 5 ,6 años. Mi mamá le pasó plata a mi papá para que me sacara de ahí. Que cuando estuviéramos en un lugar estable, la mandara a buscar a ella con mis otros hermanos. Eso no sucedió. Cuando estuvimos en Brasil, él conoció a otra mujer y ahí tuvo a mis otros hermanos. Ahí perdí todo contacto con mi madre. Mi papá me dijo que ella no respondía, quizás estaba muerta. Me quedé con eso».
Su padre, en Chile, conoció a una chilena, quien sería la madre de Polimá. «Cuando era chico, mi papá me llevaba donde ella. La mamá del Polimá se encariñó conmigo, pero como se separaron, no la vi más», recuerda.
Desde que era pequeño, Joao creció pensando que su mamá había fallecido. Eso hasta que recibió un mensaje hace más de cinco años que cambió su vida. «Mientras estaba trabajando, algo me dice que revise mi celular, Facebook, que nunca lo revisaba. Lo abro y veo un mensaje de uno de mis hermanos, Josue, quien estaba en Rusia. A él no lo alcancé a conocer, porque era guagua. Me saludó y me dijo que hace más de 20 años que me estaban buscando. Mi mamá lloraba todos los días por mí, ellos sufrían por mí. Todos pensaban que había muerto».
Para dar con Joao, su hermano lo buscó en Facebook. Primero encontraron el perfil de su papá y luego dieron con el de él. «Me mandó un mensaje para saber de mí y decirle a mi mamá que estoy vivo», recuerda.
¿Cuándo pudo hablar con su mamá?
«Al otro día, a las 10 de la mañana me llamó por videollamada. Me puse a llorar. Trataba de hacerme el fuerte, pero era inevitable. Me dijo algo que me quedó marcado: Hijo, antes de juzgarme, debes saber la historia. Eso me partió, porque pensó que le iba a preguntar por qué me dejó, porque yo no sabía que ella había puesto dinero para salir del país».
¿Se han vuelto a ver?
«No, sólo por videollamada. Desde entonces, mi trabajo personal ha sido trabajar para ser un artista consagrado y poder tener el poder adquisitivo para ir a buscarla y llevarla a Portugal con mi hermano para que tenga una mejor vida».
Impulsó a Polimá
Un día Polimá le envió un mensaje por Facebook contándole que estaba buscando a todos sus hermanos (que serían 15 distribuidos en diversas partes del mundo). Joao es el mayor. Se juntaron y no se separaron más. «En ese tiempo, él era cadete en Deportes San Felipe, le gustaba la música y yo era rapero, hacía mis canciones. Yo había pasado por Mekano, conocía un par de productores, así que fui el primero en llevarlo a un estudio de grabación, empezó a enamorarse de la música. Ahí me fui a Linares y me llevé al Poli a Deportes Linares. De a poco empezamos a vivir, yo era su apoderado, él tenía 15 años, estudiaba y quería ser futbolista», resume.
Luego de que el equipo quebrara, le dijo que se fuera a Santiago e hiciera su camino. «En Linares yo hacía eventos y hacíamos música. Le dije que volviera a Santiago, que iba a ser grande, que confiaba en él. Ahora es un gran artista, un pilar fundamental en la música chilena», señala Joao, quien es el animador de los shows de Westcoast.


