El conjunto de Atacama derrotó 2-1 a Palestino con una habilitación brillante del volante
Con un toque de primera y sin mirar dejó solo a Maxi Quinteros que marcó el segundo tanto del local. Elegimos creer hasta el final y dejaremos a Copiapó en Primera, expresó.
Vencieron a un difícil Palestino y su volante de 37 años, Jorge Luna, derrochó clase y magia en sus pases.
La hinchada apoyó en cada momento durante el compromiso, pero cuando estallaron en alegría fue con el 2-0 que anotó Maximiliano Quinteros. La definición fue bonita, perfecta y brillante. Pero el pase fue el que reventó el momento peak de la jornada.
En el minuto 72, Luna estaba parado poco más delante de la circunferencia de la mitad de cancha y recibió un pase hacia atrás desde la banda derecha de su ataque. Era una contra, por lo que él sabía que tenía a su delantero punta corriendo con todo hacia el arco rival, por lo que sin mirar y de primera dio un pase por encima de la defensa que dejó solo a Maxi Quinteros, quien dominó, se perfiló y definió al rincón más alejado de César Rigamonti.
Ambos artífices, Quinteros y Luna se reunieron para abrazarse, y en un noble gesto de humildad, y claramente genuino, se apuntaron uno al otro en señal de que el público debía aplaudirle el gol al que apuntaban.
«Sabíamos antes que sería un partido difícil ante un rival que juega muy bien. El clima, todos sabemos cómo es, pero nosotros estamos acostumbrados. Había que dejar todo, no jugar al cien, sino que al doscientos por ciento, así que el equipo lo demostró y creo que fuimos merecidos ganadores. Tenemos varias finales ahora, nos toca ir a Calama. Pero, este era el más importante para nosotros, de local.
Sabíamos que veníamos de varios duelos atrás perdiendo sobre la hora, empatando, pero este era el importante. El equipo lo demostró y la confianza está. Elegimos creer hasta el final y dejaremos a Copiapó en Primera», comentó Luna, al culminar el compromiso, para TNT Sports.
El primer tanto del León de Atacama llegó tras un despeje fallido de Iván Román en defensa, con un cabezazo que dio en el larguero y le quedó servido a Felipe Reynero para solo empujarla a los 27 minutos.


