Fue en Buenos Aires donde José Antonio Kast puso fin al misterio de dónde vivirá durante su gobierno. Tras días de especulaciones y debates sobre la convivencia de habitar en un monumento nacional, el presidente electo reconoció su interés en La Moneda.
«Hay, dentro del palacio, mucha gente que vive ahí. Partiendo por la guardia. No tengo problemas en dormir en el tercer piso. Puedo llevar mi cama, mi comedor, mis cosas. Hay toda una discusión de que no se puede mover nada (por ser un monumento nacional). Entonces llevo un saco de dormir. Esa es mi voluntad», señaló.
La razón para elegirla como residencia, agregó, es por un tema económico: «Yo vivo a más de una hora y media (del palacio). No voy a arrendar una casa especial para generarle más gastos al Estados. No pido lujos, ni que me atiendan. Soy capaz de hacer mi cama y muchas cosas. Soy autosuficiente. Y esa forma de actuar es una señal de austeridad que tenemos que pedirles a los chilenos. Vienen tiempos muy difíciles. Hoy no tenemos holgura fiscal. Si tenemos un par de habitaciones, donde podemos instalarnos con la Pía, no tenemos problemas. Nuestros hijos ya no están en la casa con nosotros. Que nadie crea que vamos a ocupar la mitad de la casa presidencial con mis nueve hijos y mis cuatro nietos».
Viaje exprés
Kast aterrizó temprano en Ezeiza acompañado de su asesor económico, Jorge Quiroz, quien en conjunto con la Oficina del Presidente Electo (OPE) armó este viaje pocas horas después que el Servel lo confirmó como ganador de la segunda vuelta. En la comitiva también estaban Rosario Navarro, presidenta de la Sofofa, y Susana Jiménez, mandamás de la CPC; Francisco Pérez Mackenna, gerente general de Quiñenco, y Juan Ignacio Gazitúa, presidente de Bicecorp.
En el aeropuerto fue recibido por el embajador José Antonio Viera Gallo. «Como corresponde. Es bien normal que un presidente electo priorice la visita a un país vecino importante. Cuando se eligió a (Mauricio) Macri fue primero a ver a Lula (de Brasil) y ese mismo día visitó a la Michelle (Bachelet) en Santiago», contó Viera Gallo.
«Él armó su agenda por su cuenta. Yo lo fui a dejar al ministerio de Economía, donde se iba a reunir con el ministro Luis Caputo y el viceministro José Luis Daza», agregó.
El propio Caputo posteó una foto -en la que aparece con Daza, Kast y toda su comitiva- del encuentro en su cuenta de X. En su comentario nombró a Quiroz como «ministro» del mandatario electo. «Muchas cosas para trabajar juntos ambos países y en beneficio de nuestros pueblos», agregó.
La siguiente parada fue en la Casa Rosada. «Felicitaciones. Qué triunfazo», le dedicó el presidente Javier Milei apenas lo vio. Ambos se saludaron con un abrazo. «Fue hermoso», respondió Kast. «No tengo dudas. Fue glorioso», siguió el mandatario argentino.
Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, también lo recibió con efusividad y ambos bromearon. «Te felicito por la defensa férrea de ese caballero», le dijo.
En el encuentro además estuvo presente el canciller transandino Pablo Quirno.
Luego, ambos posaron junto a la famosa motosierra de Milei. «Si hay una buena noticia es que la libertad avanza en toda Latinoamérica», comentó Kast. Su par argentino remató con su característico «viva la libertad, carajo».
El momento quedó registrado en un video que el presidente argentino compartió en su cuenta de TikTok.
Para las 18 horas quedó fijada una reunión a puertas cerradas entre Kast y Viera Gallo. «Él me pidió que nos juntáramos. Yo lo quise poner al tanto de las relaciones bilaterales entre ambos países, que están muy buenas, sobre todo después de ese contrato millonario para enviar petróleo a la ENAP de Talcahuano», destacó el embajador.
Él mismo lo iría a dejar a Aeroparque, donde a las 21:05 horas estaba programado el vuelo de vuelta.