Valeria se juntó con su ex pololo y no volvió a su casa
Era madre, tenía proyectos y se iba a comprar una casa, por lo que la tesis del suicidio o de una huida voluntaria tiene menos fuerza, cuenta el fiscal.
La tarde del 25 de noviembre pasado, Valeria Hernández Raín estaba en su casa del balneario de Pelluco, a cuatro kilómetros de Puerto Montt, junto con su madre, María Cristina, haciendo el aseo y lavando ropa, como de costumbre.La joven de 23 años, madre de una niña de tres y con un embarazo de siete meses, es cajera en un supermercado y, por esos días, disfrutaba de sus vacaciones. «Estábamos almorzando cuando recibió un llamado de su ex pololo. Yo estaba a su lado y escuché que le decía que se juntaran para comprarle ropa a la guagüita que viene en camino y para que aprovecharan de conversar», recuerda María Cristina, quien detalla que ese hombre es un compañero de trabajo de Valeria, con quien habría tenido una relación de cerca de cinco meses y que se terminó cuando la joven quedó embarazada.
El día de su desaparición, Valeria salió pasadas las 15:30 horas. «Se despidió como siempre. Me dijo voy y vuelvo, te llamo «, cuenta María Cristina. Pero las horas pasaron y la joven no volvía. Preocupada, su madre la llamó insistentemente a su celular y no recibió respuesta. El susto fue mayor cuando al día siguiente vio que su cama estaba vacía.
Desde entonces, personal de la SIP, del Labocar y del Gope de Carabineros han buscado pistas de Valeria. El fiscal de Puerto Montt a cargo de la causa, Sergio Coronado, detalla que también se le tomó declaración a la ex pareja de la joven. «Él confirmó que efectivamente se reunió con Valeria, pero que se separó de ella en el sector céntrico de la ciudad», explica el fiscal. «Ella era madre, tenía proyectos, se iba a comprar una casa, por lo que la tesis del suicidio o de una huida voluntaria tienen menos fuerza», explica. «Se preocupaba solo del trabajo y el tiempo libre era para su hija», cuenta la madre, mientras cuida a la niña. Los familiares y amigos de Valeria han comenzado a pegar afiches con la fotografía de la chica por todo Puerto Montt. «Solo pido que me devuelvan a mi hija», clama María Cristina


