Andrea Sidler se asustó con la inesperada situación
La chica solo venía a conocer el hogar del Sename donde había estado cuando era guagua.
Una joven morena, de larga trenza, vestida de jeans y mochila tocó la puerta del hotel Luanco, en Temuco. La muchacha apenas juntaba algunas palabras en castellano. Su pasaporte decía Andrea Sidler Kessler, de nacionalidad suiza.
Así parte la historia de Andrea, que llegó a Chile el 14 de septiembre para buscar información sobre sus orígenes. En su bolsillo traía un papel, aparentemente judicial, relatando la adopción de una guagua chilena que fue llevada a Suiza.
«Ella se vino sola a Chile, se veía con mucho nerviosismo. Traía un papel notarial o algo así que contaba su historia. Me pareció raro que usara una trenza de mapuche si venía de Suiza. La llevé a Carabineros para que la ayudaran. Ella domina cuatro idiomas: inglés, alemán, portugués e italiano y yo le preguntaba. ¿y español?. Ella me respondía: poquito, poquito», cuenta Pedro Gutiérrez.
En Carabineros encontraron en menos de un día a la madre biológica de la joven, Lucila Curifil, quien vive en un sector llamado Pon Pon, en las afueras de San José de la Mariquina.
Fue el sargento Genaro Cruz Ferreira, de la prefectura de Cautín, quien encontró a la mamá. «Ella era joven cuando quedó embarazada. Tenía 19 años. Trabajaba como asesora del hogar y ya tenía una hija, así es que decidió dar a la guagüita en adopción en los tribunales de Temuco. La hijita quedó en un hogar del Sename y fue adoptada por un matrimonio de profesores suizos», contó el carabinero Cruz.
Ingebord es chilena, habla inglés y conoció a Andrea en el local de comida de su familia. «Andrea se fue impactada de Chile, nunca vino a buscar a la mamá acá. Ella vino de viaje y a conocer el hogar de menores en el que vivió tres meses. Acá no le entendieron».
La chilena alojó algunos días a Andrea en su casa. «Era un viaje corto. Todo lo que pasó fue demasiado para ella. No esperaba conocer a su madre. Al verla, fue emocionante. Carabineros le organizó una reunión para que conociera a la madre, fue muy rápido. Andrea estaba muy asustada y me pidió que la acompañara. La mamá y la hermana quedaron felices. Ella adelantó su viaje a Suiza».
«Andrea se fue impactada de Chile, nunca vino a buscar a la mamá acá»
Ingebord, la amiga que la acompañó.


