Diego Campos causa revuelo en Instagram con sus versiones de Las Calilas y las Mojojojo
Reflejan una identidad del chileno, una cierta desfachatez y desvergüenza que causa humor, comenta sociólogo.
Seguramente usted conoce algunos de estos virales. Forman parte del bestiario digital chileno. Trascendieron desde los noticieros locales y capitalinos para convertirse en temas de conversación cotidiana. Desde «Las Calilas y las Mojojojo», donde una mujer relata sin eufemismos una disputa vecinal, hasta «Instinto de madre leona», donde otra mujer cuenta cómo salvó a un niño de un perro.
Ahora, gracias a reconstrucciones hechas con inteligencia artificial por Diego Campos, un comunicador audiovisual conocido en Instagram como El Daigo (@daigardo), tres de estos virales han resurgido para deleite de las redes sociales (puede verlos en estos enlaces: https://tinyurl.com/ye2x4dta y https://tinyurl.com/ystm7ney).
«Selecciono los virales más virales», sintetiza Campos. «Busco aquellos en que se relate una historia y en la cabeza me voy haciendo la idea de cómo fue lo que pasó».
Elige virales donde una persona esté siendo entrevistada y vaya contando un episodio. Él mantiene el audio original y agrega las imágenes que recrean el relato. Así se ve una versión digital de María Elena Garay, la mujer que nos regaló la historia de las Mojojojo, tras las rejas.
Su proceso creativo -revela- es más simple de lo que parece: «Me siento en mi escritorio y en un bloc de notas anoto el guion. Voy sacando ideas respecto a lo que va diciendo, a veces tomando la misma situación y transformándola en el video o exagerando alguna para que se sienta con más gracia».
¿Qué tipo de herramientas utiliza?
«En este caso utilizo Luma Dream Machine (https://tinyurl.com/6czpa38u). Lo que hace Luma es que te transforma imágenes a video y texto a video. Lo que escribo lo transformo en un prompt (una instrucción que se le da a la inteligencia artificial para que realice una tarea específica). Así hago que ese guion se transforme en un video. No hay que tener un conocimiento muy específico».
¿Cómo ha sido la recepción a sus recreaciones?
«Notable. A la gente le han encantado los videos, sobre todo el de La Mojojo , que ha sido posiblemente el más viral. Me ha llamado la atención que la gente etiqueta al Festival de Cannes, a los premios Oscar, diciendo que estos videos sí son cine».
¿Ha recibido solicitudes de virales específicos para recrear?
«El que más piden es el de ‘ Llévatelo pa' la Clínica Dávila , ese de los dos delincuentes que iban hablando por teléfono con un compañero herido. Posiblemente sea el siguiente que suba».
Desfachatez
El sociólogo Felipe Espinosa, magíster en Comunicación Social de la Universidad de Chile, comenta que este tipo de virales tienen en común que cuentan de forma narrativa una situación anecdótica, un poco inverosímil o relatada de forma dramática, por lo que cautivan.
«Además reflejan una identidad del chileno, una cierta desfachatez y desvergüenza que causa humor, con una gestualidad que parece no coincidir totalmente con la historia. Estos videos se han quedado en la memoria colectiva y resurgen cada cierto tiempo porque apelan a esa singularidad del humor, que se ríe de sí mismo. Las expresiones que se usan, la apelación a nombres de animales para referirse a personas o nombrar a las personas por sus características es también muy particular de la cultura chilena», comenta.
Otro factor que le parece relevante en la viralización -añade Espinosa- es la descontextualización de la situación.
«El relato estrambótico y lleno de imágenes visuales y explícitas en todos esos videos choca con la idea de que están siendo transmitidos en vivo en televisión abierta, lo cual también genera un quiebre comunicativo que es necesario para la risa», analiza.


